Esta vez no fueron chocman. Hace un par de semanas la candidata a alcaldesa de la comuna de Llanquihue por la Unión Demócrata Independiente, Ingrid Schettino, llegó en su vehículo acarreando enormes cajas a las poblaciones Manuel Montt, Corvi, Vista Hermosa y Pablo Neruda. Los vecinos, acostumbrado a las dádivas políticas de temporada, aceptaron gustosos lo que presumían eran productos de la cecinería Llanquihue, pues venían en cajas con el logo de la empresa. La mayoría, claro, esperaba cecinas top. Pero no fue así. Adentro de las cajas había algo no muy grato a la vista: un surtido de patitas de chancho. El producto, que en el sur no alcanza los doscientos pesos por kilo, causó la indignación de los pobladores, todos ellos habitantes de modestas viviendas sociales de la comuna. Pero la necesidad, dicen, tiene cara de hereje.

-Ella dijo que les traía una cosita para hacerse un causeo. Me dio pena por la gente que en su ignorancia las aceptó. Ganarse un voto con una pata de chancho es feo, más aún viniendo de una candidata de la UDI. Eso jamás se había visto por acá -cuenta José Parra, presidente del Club Deportivo Estrella de la población Manuel Montt.

La repartija de patas de chancho, comentan en Llanquihue, se prolongó durante varios días hasta que la candidata decidió no entregar más el producto. En la actualidad hay rayados en las calles, numerosas bromas en Facebook y la gente ha optado por denominar a Schettino como la “candidata patas de chancho”.

Pero no todos se toman el asunto para la chacota. Jorge Reyes, presidente de la junta de vecinos de la población Manuel Montt, está ultra mosqueado: “esta huevá es insólita, indigna, no le pueden dar ese trato a la gente, pero como hay necesidades las personas reciben y agachan el moño. La gente no está educada como para poder decir corten el hueveo”.

-No estamos ni ahí con las migajas que sueltan. Aquí no hay nada para la gente. Todo se lo roban. Estamos chatos. Valen callampa, quieren aprovecharse de la huevá -agrega Reyes ofuscado.

LA INDIGNACIÓN

Fernando Acuña, concejal PS de Llanquihue, apunta sus dardos a la Unión Demócrata Independiente. “Hago un llamado a la gente de la UDI, que es el sector que ella representa, para que se haga cargo de detener esta picantería de campaña. Esta mujer se acercó a la gente más pobre, aprovechándose de sus carencias materiales”, alega el concejal.

Luis Navarro, presidente del consejo local de deportes, asegura que los correligionarios de Schettino en la zona “están con las manos en la frente”. “Si aquí la UDI y Renovación Nacional son todos de la colonia alemana. Nosotros le llamamos la gringuería. Entonces la gente los mete al mismo saco y termina desprestigiándolos a todos”, asegura Navarro.

Fidel Espinoza, diputado del PS por la región, cuenta que las prácticas de este tipo son comunes en el sur. “Se han acostumbrado a repartir papas, leña, pero que se llegue a esta brutalidad es el colmo. Lamentablemente es común”, afirma.

EL SUEGRO

La carrera de Ingrid Schettino en la región de Los Lagos no ha estado exenta de polémica. La mayoría de la gente la trata de “afuerina” por no ser nacida en la región. Dicen que llegó hace más de 10 años y que ha cambiado de colores políticos como quien se cambia zapatos.

-Llegó en los noventa, se decía socialista, defensora de los derechos humanos, trabajó en el comando de Lagos, después en el de la Bachelet; luego se fue al PRI, salió concejala por el PRI y ahora es candidata a alcaldesa de la UDI- alega Luis Navarro.

Pese a la extensa lista de volteretas, Navarro se queda corto. Ingrid Schettino, además de todo lo que enumeró el dirigente, es en la actualidad directora regional del Instituto Nacional de Deportes. Situación que compromete aún más su prematura campaña para alcaldesa. Incluso el intendente de la región de Los Lagos, Juan Sebastián Montes, tuvo que salir a dar explicaciones por la conducta de Schettino aclarando que “no puede participar en actividades como candidata siendo aún directora del IND”. Pero la candidata, ducha en estas lides, no encontró nada mejor que pedir vacaciones sin goce de sueldo.

-Pidió permiso, se lo dieron, y comenzó a repartir patas de chancho. El tema es que la dama no está actuando de una manera muy segura porque todavía no renuncia a su cargo -alega Navarro.

Las críticas contra Schettino no terminan ahí. Sus lazos de parentesco con el antiguo alcalde de la comuna de Llanquihue, Walterio Vargas, también le han jugado en contra. Vargas, suegro de Schettino, fue destituido del cargo en el año 2010 por malversación de caudales públicos y fraude al Fisco, luego de comprobarse que emitió cheques a uno de sus hijos por más de 23 millones de pesos. En enero de este año fue condenado a tres años de presidio remitido y quedó imposibilitado de ocupar cargos públicos durante cinco años. La situación del ex edil, que estuvo en el cargo 12 años, siembra dudas en la población de Llanquihue.

-La justicia lo sacó por corrupción, intervino la Contraloría y el Consejo de Defensa del Estado. Robaba con escándalo. Entonces, ahora que no se puede presentar a alcalde nos quiere meter a la nuera. Por lo menos el viejo compraba el voto con canastas familiares, nunca con patas de chancho poh -aclara Navarro.

Casos como el de Ingrid Schiattino no son únicos en la región. Hace un mes, también en la Región de Los Lagos, el alcalde de Río Negro, Carlos Schwalm (RN), en un gesto de ayuda del municipio, hizo entrega de un colchón a una anciana ciega en el sector de Riachuelos. El colchón estaba completamente roto y tenía un pico dibujado en uno de sus extremos. El edil, al ser consultado por la prensa esa vez, se excusó diciendo que era urgente entregar la ayuda y que la señora debía esperar cinco días para recibir uno nuevo.

Para hacer esta crónica, intentamos contactar a Ingrid Schettino. Cuando la llamamos al celular, nos dijo que la llamáramos en un minuto porque iba manejando. Lo hicimos. Pero no respondió más.