Pobre viejo, lo ningunearon, lo humillaron, lo maltrataron, y él pensó, sintió, “no he tenido padre, son mi padre, me hacen el vacío, se ríen, se mofan, me hacen la desconocida, me violan la dignidad, se meten en el culo mi autoridad, se niegan a ofrecerme un traguito o prepararme un cafecito, llego cansado, no me pescan, echan tallas en forma indirecta, me postergan, no me reconocen, no me dan las gracias, no me cuentan si se sacan buenas o malas notas, cuento un chiste y lo encuentran malo, me pillan sollozando como un huérfano y José Gaspar y José Melchor y José Baltazar a grito pelado me gritan MARICÓN, no soporto ese vejamen siniestro, me laceran, soy un niño indefenso, no tengo madre, me la quitaron en el nuevo testamento, no hay escena de la piedad, Dios se acuerda de mí en el antiguo testamento y me pone a prueba, mata a tres corderos de la pastoral judía, mañana te daré asilo, y estoy doloroso en el costado, me abofetean, me persiguen, me amenazan, me arrinconan, en mi efeméride paternal me regalan vino agrio, me quitan el saludo, los quiero abrazar, se rebelan, me castran literalmente con una frase hiriente, viejo de mierda, viejo de mierda, viejo de mierda, su pan ázimo está podrido, su báculo es poquita cosa, me hacen la vida imposible, llegan al extremo de darme agarrones en el poto, me tengo que desquitar, no tengo efebos que vengan a mí, no tengo potestad, en la pesadilla se repite una escena: los tres enviados me cortan los testículos con una tijera de cortar pasto, no tengo calzoncillos limpios, no tengo tres reyes magos en la natividad, no tengo tres reuniones de apoderado en la colegiatura, ustedes me tiran a partir, ustedes se turnan en las bofetadas, ustedes no me dejan dormir la siesta, me hicieron la encerrona, me conculcaron los derechos estos cuervos de la pureza, les doy la mesada, me escupen en el rostro, sí, soy maricón pero los tengo a ustedes, esas crías son mensajeras malignas del resentimiento social, esos cizañeros me tienen tres días castigado de rodillas en Semana Santa, me tengo que redimir a como dé lugar en la ley del más fuerte: SOY UN PADRE DE LA PATRIA.