Fernando Brito es un fotógrafo de Culiacán, Sinaloa, que durante los últimos dos años ha ganado todos los concursos de fotografía habidos y por haber en el mundo, como el Descubrimientos PHE de Photo España, el World Press Photo, WPO de Sony y la Bienal del Centro de la Imagen en México, entre otros. Y es que su serie Tus pasos se perdieron con el paisaje es verdaderamente especial. Como editor de fotografía del periódico El Debate, de Culiacán, en Sinaloa, le ha tocado ver demasiados muertos.

Prácticamente todos los días durante los últimos años ha tenido que ir a escenas de crímenes, en las que tiene que presenciar cuerpos de personas que han sido asesinadas de las formas más violentas, la mayoría de ellas víctimas de esta guerra que viven en México por las drogas. Demasiados fotógrafos en todo el país tienen que tomar fotos de los muertos todos los días y los periódicos no tienen pudor alguno a la hora de mostrar gore explícito en sus portadas junto a chicas semidesnudas, pero Brito ha logrado que sus fotos destaquen sobre las de todos sus compañeros. Parece que los cuerpos de los muertos forman parte del paisaje y en sus fotos se siente cierta tranquilidad y a la vez el horror se hace más evidente a pesar de ser más sutil. Sus fotos son más elegantes y artísticas, a veces parecen decorados de películas o pinturas misteriosas. Pero Brito no busca necesariamente hacer arte, sino llamar la atención y denunciar los crímenes que tiene que ver a diario. Así que le llamamos a Culiacán para que nos explicase mejor sobre qué trata su proyecto.

VICE: ¿Cómo empezaste con la fotografía?
Fernando Brito: 
Comencé en un diario donde lo principal era destacar, pero a la vez era familiar. Se llamaba La I. La experiencia fue interesante porque la verdad es que yo no quería trabajar de fotógrafo, mucho menos viendo muertos, pero la necesidad me obligó a aceptar lo que fuera.

¿Cómo empezaste a desarrollar un proyecto más artístico a partir de las fotos que estabas tomando para El Debate?
Me ponía muy triste ver que los muertos del día a día quedaban simplemente en el olvido, se convertían en cifras y noticias viejas de un día para otro. Al mismo tiempo, al ver los resultados de los concursos de fotoperiodismo en los que participaba me daba cuenta que no tenía ni la calidad ni la experiencia. Pensé que nunca ganaría algo en fotoperiodismo y para que una imagen viva más tiempo de lo que dura en las páginas del periódico tiene que ganar un concurso, sino la gente ni se las mira. Así que mi interés no era ganar, sino mostrar lo que estaba pasando. Me concentré en tratar de exponer mis fotos en galerías, las disfracé de arte, todo por denunciar lo que sucede.

¿Estas fotos las publicaba también el periódico, o hacías tus fotos personales y las fotos para el periódico?
Trabajé en la serie primero para mí, nunca las mostraba. Esas fotos no se publicaban en el periódico. Trabajaba a distintas velocidades, primero aseguraba las imágenes para publicar, las de archivo histórico y luego las mías.

¿Qué pensaban tus compañeros del periódico? ¿Les parecía algo extraño o curioso?
No pensaban nada por que realmente nunca las mostré, la verdad es que las mostré como serie ya de denuncia años después de comenzar a tomarlas.

¿Cómo consigues hacer esas fotos sin que haya nadie alrededor?  
Nunca he estado solo con un muerto, no me entero antes que los demás. Tenemos nuestros contactos, como la policía y los funerarios, y a veces los mismos periodistas que también cubren las cuestiones de violencia. Para no ir solos a los lugares nos apoyamos de vez en cuando. Como dije anteriormente, primero trabajo para el periódico, para la historia, y después, cuando ya le he dado varias vueltas, me ubico en el lugar en el que quiero sacar mis fotos y espero a que la gente salga de mi cuadro. Algunas veces puedo tomar muchas imágenes, otras solo una.

¿Cuándo terminará este proyecto?
Es un proyecto interminable, cada vez que salgo a cubrir una noticia y se presenta la ocasión de tomar alguna foto lo hago. La idea era hacer un libro con toda la serie, pero ya he rechazado varias propuestas, no sé, la idea de un libro de muertos no me gusta mucho…

¿Por qué crees que esta serie generó tanto interés en todo el mundo?
Es sencillo, cada vez el mundo está más enterado de lo que está sucediendo en el país y es algo importante que hay que denunciar, por eso también Pedro Pardo ganó en el WPP, porque es lo que está sucediendo. Solamente somos denunciantes.

¿Qué otras historias te interesa contar?
Me interesan muchas historias, pero no puedo dejar a un lado la denuncia, las consecuencias de toda esta violencia, ¡hay tantas cosas que contar! Vivimos en un país muy corrupto y se han contado pocas cosas, las razones son obvias, nadie garantiza tu integridad..

¿Cuál será el próximo paso de tu carrera?
Sigo trabajando como editor de foto de El Debate, de Culiacán, pero tengo algunos proyectos nuevos. Estoy investigando sobre los desplazados por la violencia en México, sobre todo en Sinaloa. Hay mucha gente afectada y creo que hay que sacarlo a la luz, la idea no es tener la exclusiva, sino denunciar lo que está sucediendo, así que cuanta más gente trabaje sobre el tema, mejor. Espero no ser el único.

 

Sigue a Bernardo en Twitter: @bernardo_loyola