Vía TN.com.ar

Una nariz roja puede más que mil palabras de odio. Una marcha contra los inmigrantes indocumentados organizada por el neonazi Movimiento Nacional Socialista y el Ku Klux Klan en la ciudad estadounidense de Charlotte se convirtió en una fiesta cuando decenas de personas disfrazadas de payasos irrumpieron y se burlaron de los gorros puntiagudos.

La contramarcha de los payasos fue todo un éxito: superaron en número y presencia a los neonazis y con sus silbatos, bocinazos y gritos taparon el discurso del comandante neonazi Jeff Schoep sobre los “invasores”.

 

 

Cada vez que los abogados de la “supremacía blanca” hacían el saludo nazi y gritaban “poder blanco” (“white power”), los payasos les contestaban tirandoharina al aire (“white flour”, una deformación de “white power”) o flores blancas(“white flower”).

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En una pancarta sostenida por bufones, se podía leer un mensaje claro para los nazis: “Incluso nosotros pensamos que ustedes son un chiste“.

“Queremos que sepan que no los estamos tomando en serio, no vamos a elevar su mensaje, vamos a seguir haciendo de nuestra ciudad un lugar mejor, no vamos a inclinarnos al odio”, dijo Lacey Williams, coordinadora de la Coalición Latinoamericana, que organizó la contramarcha.

“La respuesta fue mas de lo que esperamos, queremos políticas de inclusión y no filosofías de odio y esto es la prueba”, dijo Susana Jerez, otra integrante del movimiento de defensa de los inmigrantes.