El canadiense Robin Tomlin ocultó su anuario escolar durante 42 años. La razón: bajo su fotografía aparecía la palabra ‘fag’, vocablo inglés para ‘maricón’.

Esta es una de tantas historias de brutal acoso escolar, en este caso homofóbico, por parte de los compañeros de Tomlin. Y lo que es peor, un hostigamiento que fue permitido por las autoridades del colegio, que no impidieron que los alumnos colocaran la palabra ofensiva.

Tras ese episodio, ocurrido en los años 70 en un colegio de Vancouver, el joven –a pesar de no ser gay– desistió de acudir a su fiesta graduación por temor a una paliza. Incluso llegó a mudarse de la ciudad para comenzar una nueva vida.

El hecho permaneció como un secreto hasta que, hace poco, la hija del hombre descubrió el anuario con la cruel broma, y la familia decidió contratar un abogado para exigir unas disculpas de la escuela.

Cuatro décadas después del hecho, el perdón llegó. “Me dirijo a usted para ofrecerle formalmente una disculpa sincera en nombre del North Vancouver School District”, dice la misiva firmada por el director del centro educativo.

Hoy, Tomlin padece un cáncer de hígado irreversible, pero confiesa tener la satisfacción de haber recibido disculpas. Además, sus amigos le organizaron una nueva fiesta de graduación, a manera de resarcimiento.