La UDI está generando un programa que se llama “Chile Nuevo” y en paralelo Golborne está haciendo lo suyo con su equipo. Tú estás en el último, encargado de generar propuestas. ¿Cómo va ese trabajo?
– Laurence me pidió que me incorporara a su equipo de trabajo programático. Van a haber dos trabajos simultáneos: primero, las comisiones Chile Nuevo que incorporan a profesionales de la UDI más profesionales cercanos a la Fundación Jaime Guzmán, que recoge lo que quiere la UDI para los próximos años y que obviamente va a ser recogido por el candidato presidencial. Pero al mismo tiempo, el candidato de la UDI quiere tener sus propias comisiones, donde se incorporen más personas, que recojan esto y que termine en los lineamientos de lo que sería un gobierno de él.

Él repite insistentemente que es independiente apoyado por la UDI, pero a ustedes les interesa que se mantengan ciertos valores e ideas. ¿Cómo ha sido esa convivencia?
– Para la UDI es esencial que su candidato comparta valores puntuales, que están contenidos en su declaración de principios. Eso implica: inspiración cristiana. Si bien Laurence no es creyente, la inspiración cristiana no implica que tengas que ser creyente. Sí que crea que las personas son trascendentes, tienen dignidad propia por el hecho de ser seres humanos y que esa dignidad tiene que reconocerla el Estado y no sólo otorgarla. En segundo lugar, nosotros creemos en una economía libre y una sociedad libre. Y en tercer lugar poner énfasis primordial en los más pobres. Y esas tres cosas las compartimos plenamente con Laurence.

¿Pero hay cosas en las que no?
– Hay algunas materias que han estado en discusión hoy día, que tienen que ver con el aborto, con el matrimonio homosexual, y en ambos casos él ha dicho que no es partidario. Sí lo es del AVP. Y hace una declaración que después corrige en cuanto a una posible ley de aborto y él ha dicho que no es necesario avanzar en una ley de aborto terapéutico ni menos en una ley de aborto y al contrario, lo que hay que hacer es la protección de la vida.

¿Eso lo corrige porque el partido le hace ver que es lo no esperan de él como candidato?
– Yo creo que él se dio cuenta que cometió un ‘error no forzado’, por decirlo así, en ir a un ámbito en el que dejaba espacios de dudas respecto a su postura, lo cual fue aprovechado por el otro candidato, pero que sin embargo despeja después claramente. Porque en esto no hay que equivocarse: el AVC fue un proyecto de Allamand y Andrés Chadwick antes que fueran ministros y Laurence Golborne no va a ser más liberal de lo que ha sido el gobierno de Sebastián Piñera.

¿Y por qué Golborne es el mejor candidato para hacerlo como quieren ustedes?
– Yo creo que sintoniza mejor con un relato que puede plantear la centro derecha. Eso implica movilidad, valor del mérito, que es algo que no está en las superestructuras, en el Estado, sino que está en las personas. También hay que contestar ciertas preguntas que son políticas, que tienen que ver con temas de Asamblea Constituyente, fin al binominal y varias más, pero también para responder para qué, cuál es la sociedad que nos gustaría construir, cuál es la mejor postura que nos acerca a eso y quién es la persona para encabezarla. Nosotros creemos que esa persona es Laurence.

Antes de seguir, ¿por qué hablan de centro derecha y no de derecha a secas?
– Eh… porque hay sectores de centro derecha que se sienten identificados por ambos partidos. Y además que la tradición de las derechas es distinta. Hoy día la derecha más tradicional, terrateniente, está más bien incorporada en RN y la UDI viene a romper con esa derecha tradicional. Son derechas diferentes, por tanto, el votante de derecha es menos militante y se autodeclara más de centro. Además, la ‘I’ de la UDI tiene el independiente es porque quería acercar a personas que no eran de esa elite terrateniente, pero sí querían solucionar los problemas del país. Yo por eso creo que la UDI es un partido de centro derecha, porque hay personas que son de derecha -yo me declaro de derecha sin problemas- y otros que transitan por la política sin partidos y consideran que la solución a los problemas está en las personas y no en las estructuras del Estado.

¿Y si la derecha terrateniente, de elite, está en RN, eso quiere decir que el candidato de la elite es Allamand y no Golborne?
– Yo creo que por ahora Allamand tiene mayores preferencias dentro de la elite empresarial y elite en general. Sin embargo, para ganar una elección primaria y una presidencial, no basta con la elite, no basta con los militantes de los partidos, sino que tiene que ir mucho más allá. Yo trabajo en San Bernardo y las personas de la UDI de ahí no son personas que vengan de la elite y ellos sí te dicen que es Golborne el candidato que puede representar mejor las ideas de la UDI y la centro derecha.

Jaime Guzmán con Laurence

Dentro del equipo programático de Golborne tú eres el más joven. ¿Cómo esperan que se traduzca lo que busca la savia nueva de la UDI en esta candidatura?
– Es más representativo de las nuevas personas que están hoy día en política, de los jóvenes, los sub 40. Pero sin duda que al ser más fresco, al venir desde otro mundo, al ser más joven también, implica que uno se sienta más representado, naturalmente. Pero no es una batalla generacional. Hay muchas cosas que hicieron los más antiguos y eso hay que seguir haciéndolo. No por nada somos el partido más grande. Ahora, dado este nuevo escenario, los llamados a interpretarlo son las nuevas personas, los nuevos liderazgos que vienen a consolidarse.

¿Esta juventud tiene la misma admiración y sigue la doctrina de uno de los fundadores del partido, como lo fue Jaime Guzmán?
– De esta nueva generación, prácticamente ninguno estuvo con Jaime Guzmán. Yo no lo vi nunca, pero lo conocí a través de sus ideas. A mi lo que me inspira no es la persona como tal, él, ni su figura, sino que son sus ideas. Y eso marca una diferencia generacional. Yo fui subdirector de la Fundación Jaime Guzmán y muchas veces me tocó hablar de él y creo que en política era una persona inspiradora, que defendía sus argumentos y tenía la idea de la búsqueda de la verdad mediante la deliberación pública. Pero yo no me siento conectado directamente con él porque no lo conocí.

¿Como Longueira?
-Jeje… claro, porque yo no lo conocí. Solo por la televisión. Tengo muy breves recuerdos del día que lo asesinaron. Tenía 10 años. Y los fundadores de la UDI es gente que lleva mucho tiempo en política, algunos de ellos ahora son ministros, y la pregunta es qué va a ocurrir en un próximo gobierno, cuando ellos dejen de ser ministros, ya sea Golborne o alguien de la Concertación. Yo creo que hay una nueva generación, nuevos liderazgos para enfrentar los temas que Chile hoy tiene.

¿Y qué te pasa cuando se apunta con el dedo y se culpa durante estos años a la Constitución, ideada por Jaime Guzmán?
– Mira, yo entiendo que hay gente a la que no le gusta la Constitución, sin embargo no plantean otra alternativa. Plantean una bomba atómica cuando en verdad lo que yo creo que hay que hacer es algo parecido a un láser quirúrgico. Dicen que lo que hay que hacer es una Asamblea Constituyente cuando eso es un mecanismo que se ocupa cuando los países han tenido una severa crisis institucional o un desastre político-institucional, que claramente no es lo que vive Chile. ¿Se pueden hacer cambios? Claro que sí, se han hecho muchos. De hecho, la Constitución hoy lleva la firma de Ricardo Lagos, el mismo que ahora dice que no es democrática. Eso es bastante absurdo. Además, yo creo que esta Constitución permitió el bienestar de Chile, entonces el tema es para qué hay que cambiarla. Yo creo que no es la superestructura la que define a las personas.

Hipotéticamente, ¿tú crees que Jaime Guzmán estaría contento con un candidato presidencial como Laurence Golborne?
– Bueno, estuvo de acuerdo con la candidatura de Hernán Büchi y en ciertas cosas creo que Büchi es similar a Golborne. En contextos completamente distintas, y son sujetos distintos. De hecho, Golborne viene de la clase media, es alguien que simboliza el “vale pena” y el “se puede”, y atendiendo estas primeras cosas que conversamos antes y que son fundamentales para la UDI, creo que estaría contento.