“Éste va a ser un hijo más chico de lo que estaba proyectado, pero no menos querido”, así parte la entrevista al gerente general de Agrosuper, José Guzmán, en El Mercurio.

El ejecutivo asegura, para el pesar de la comunidad local que “tenemos la impresión de que evidentemente el proyecto se hace un poco menos atractivo, pero creemos que tiene viabilidad futura”,

La empresa hace un mea culpa muy ligero sobre el conflicto que hoy tiene a Freirina movilizada contra la empresa. “Tuvimos una falla que produjo problemas con la comunidad y mostró otra más importante que la primera, que era la falla en las comunicaciones. Lo que hemos hecho en este tiempo no ha sido sólo reparar la falla mecánica que produjo los olores, sino que hay un grupo que está en la calle, recorriendo las casas reparando esa otra falla” explica el empresario.

Desde Agrosuper no tienen problemas en proyectar el crecimiento de la planta a pesar de que hace unos meses estuvo en duda su continuidad, y que esto depende del mercado y no del ambiente que exista con la comunidad.

“Una posibilidad sería que se quede en las 30 mil hembras, otra es llegar a 50 mil o llegar a 70 mil u 80 mil. No es una definición que tengamos que tomar hoy, porque es algo que va a ir evolucionando, de acuerdo con la situación del mercado”, explica.

El ejecutivo sostiene que laplanta “sí es viable en el largo plazo y, por lo tanto, hay que abocarse a ser eficiente en esta nueva escala”.

Consultados por cuánto tiempo más estará la empresa en Freirina, el ejecutivo es lapidario “Siempre hemos pensado que queremos quedarnos para siempre en Freirina. Y lo seguimos pensando. El punto es en qué magnitud de proyecto nos quedamos. No si nos quedamos o no, sino en qué magnitud”.

Sobre las protestas el ejecutivo asegura que “Tenemos un termómetro social diario. Si fuera por un termómetro social partiríamos mañana, porque consideramos que la comunidad de la localidad de Freirina, en general, quiere que este proyecto siga, que siga bien, pero que siga”.

Poniéndose filosófico con las exigencias de la autoridad Guzmán indica que “efectivamente cambiaron las reglas. Lo que nos corresponde es bailar con la música que nos ponen y uno puede decidir si baila o no. Si usted me pregunta si hay o no rencor, aquí uno tiene que tener la cabeza súper fría y no hay espacio para el rencor. Lo que hay es un aprendizaje, una meditación, una experiencia súper dolora y costosa. Creo que Agrosuper va a salir fortalecido de esta situación”.