La postura original del presidente y senador de la DC, Ignacio Walker, de negarse a conformar una eventual coalición política con el Partido Comunista en un gobierno opositor, quedó debilitada tras la reunión que este jueves sostuvieron ambas colectividades en la sede del Congreso en Santiago.

La cita se pronosticaba que fuera tensa debido a la molestia que previamente habían expresado públicamente algunos dirigentes de la falange por la negativa del gobierno cubano de autorizar el viaje de estudios a Chile de Rosa Paya, hija del fallecido opositor Oswaldo Paya.

Sin embargo, el tema expuesto por el diputado Jorge Burgos, no se convirtió en polémica.

A su turno, Walker remarcó la existencia de “diferencias evidentes” y que “no se pueden desconocer” con la tienda de Vicuña Mackenna, pero valoró el acuerdo municipal y expresó su voluntad de profundizar el “camino de la unidad”.

El timonel de la DC invitó a participar en primarias presidenciales abiertas y vinculantes, en conformar un acuerdo parlamentario en lista única y a impulsar en lo programático reformas estructurales.

El senador reiteró lo manifestado hace unas semanas y que gatilló la polémica con el PC: Que la DC no está dispuesta a formar coalición política con la tienda que encabeza el diputado Guillermo Teillier -ya que su domicilio es la Concertación-, pero que si estaría disponible para integrar a los comunistas en una eventual coalición de gobierno.

A partir de ese momento, asumieron mayor protagonismo la vicepresidenta Laura Albornoz, el diputado Víctor Torres y el ex alcalde de Maipú, Alberto Undurraga, quienes expresaron su discrepancia con el timonel y abogaron por fortalecer la unidad opositora.

La ex ministra advirtió que esa era sólo la postura personal de Walker y dijo que el tema debe zanjarse por toda la colectividad durante la próxima Junta Nacional.

Ya casi al finalizar la reunión de dos horas, el timonel de la DC evidenció su triple preocupación personal de llevar adelante una coalición con el PC: el valor intrínseco de la democracia y de la justicia social, y el de la universalidad de los derechos humanos.

Sobre este último punto, recalcó que su mayor temor es el “doble discurso” que tendrían los comunistas.

Adicionalmente, otra aprensión apuntó a la inseguridad que le provoca que el PC pueda tener “un pie en el gobierno y otro en la calle”.