Para cualquiera que no sea entendido en medicina, el tema resulta algo complejo. Todo estalló cuando el 12 de diciembre varios egresados que rindieron el Examen Único de Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom), acusaron la filtración de preguntas, ya que ellos mismos las habían visto en repasos y luego las encontraron en la prueba. Esta prueba es rendida por todos los egresados de medicina y la ley 20.621 exige que se apruebe obteniendo más de un 51% para poder ser contratado en los servicios de salud pública, municipal y en clínicas privadas que otorguen prestaciones a beneficiarios de Fonasa. Además el puntaje es utilizado para postular a programas de especialización médica y por los extranjeros que deseen validar su título en Chile.

El Eunacom cuenta de dos partes, una teórica y una práctica. La práctica sólo deben rendirla los extranjeros ya que a los egresados chilenos se les convalida con el internado. La teórica cuenta de 180 preguntas, de las cuales se sabe que al menos 16 se filtraron. La agrupación de egresados de las escuelas de medicina, encabezada por Juan Enrique Berner (PUC) y Julio Sarmiento (U. de Chile), ha declarado que “si se filtraron algunas, hay que asumir que todo el examen se filtró y no es válido”. Esta agrupación está apoyada por la Asociación de Estudiantes de Medicina de Chile (ASEMECH), por representantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina, y recientemente por el Colegio Médico de Chile.

La respuesta de la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), y quienes son los encargados de realizar y aplicar la prueba, ha sido confusa. Aunque en un inicio declaraban que era improbable que ocurriera una filtración, luego reconocieron que se habían dado a conocer preguntas antes de la rendición del examen: “está comprobado que sí ocurrió la circulación de un documento, conocido públicamente, que menciona 16 preguntas “posibles” de aparecer en el examen, 12 de las cuales en efecto se utilizaron”, declararon oficialmente e interpusieron una querella en la fiscalía para que se determine y responsabilice a los culpables. Al mismo tiempo, iniciaron una investigación interna realizada por el mismo doctor Beltrán Mena, director ejecutivo de Eunacom y creador del examen. A eso agregaron una recomendación al Ministerio de Salud a que “no considere estos resultados para los procesos dispuestos en la Ley 20.261 y su reglamento”, es decir, que no se tomen en cuenta para la postulación a especializaciones y contrataciones en la salud pública.

Según declara Juan Enrique Berner, vocero de los egresados de medicina 2012, a esta conclusión llegaron durante una reunión en que se les invitó como agrupación, además del Colegio Médico y el Ministerio de Salud: “en esta reunión nos comentaron sobre su querella en la fiscalía y que como ellos mismos realizaron la denuncia, el examen debería quedar inválido. Pero después cerraron las puertas de la reunión, los decanos sesionaron y sacaron una declaración. Y es una declaración muy ambigua”. En efecto, mientras la declaración admite la filtración, señala que “luego de los análisis y consultas técnicas en base a la filtración demostrada hasta la fecha (14 de diciembre), se concluye que la eliminación de esas 12 preguntas no afecta en absoluto la confiabilidad técnica del examen. Es más, el diseño del examen permite suprimir un número de mayor de preguntas”. Pero Berner difiere: “la mayoría de las preguntas que se filtraron son de cardiología y de esa especialidad hay diez preguntas en la prueba. Entonces si tú sacas ocho preguntas de cardiología, quizás te va a ir súper bien en otras áreas, pero en cardiología no mediste nada”.

La lucha histórica
A pesar de todo el revuelo que esta situación ha causado, no es la primera vez que se filtran preguntas. Ya había sucedido en menor cantidad en años anteriores, según destaca Berner. Y esto lo atribuyen a un sistema viciado contra el que llevan varios años luchando.

Le primera de estas peleas fue el 2010 cuando se quiso cobrar el examen a los egresados: “entonces hubo todo un movimiento de todos los egresados, los internos de medicina de Chile, para negociar con ASOFAMECH ya que ellos estaban imponiendo, con el Ministerio de Salud, el pago del examen, que son 150 mil pesos. Ahí nos movilizamos y logramos que no se nos cobrara a los que recién salimos de las universidades de Chile”, señala Berner.

La segunda lucha, que aún continúa, es que el Eunacom no se utilice -como se hace actualmente- como herramienta de marketing, ya que el sitio web del examen publica los promedios obtenidos por los egresados de todas las universidades, las cuales los utilizan para crear rankings para promover sus escuelas de medicina. Lo preocupante de esto es que Berner declara que “claramente cuando a una universidad con pocos años de existencia, con pocos egresados, le iba bien en el Eunacom, lo publicaban en todos los diarios de circulación nacional para potenciarse como una universidad de prestigio, siendo que el prestigio en medicina, nosotros creemos que pasa por cosas mucho más extensas y transversales que el resultado de una prueba”.

En esa ocasión, lograron retrasar la entrega de los promedios de todos los egresados a marzo, para que no se topara con la época de la PSU, aunque las universidades los siguen usando para promocionar sus escuelas.

La filtración
Para entender la gravedad de la filtración de las preguntas del Eunacom, hay que comprender cómo se realiza este examen. La organización encargada es la ASOFAMECH, que reúne a las facultades de medicina de Chile y que es presidida por el doctor Luis Ibañez de la Universidad Católica. Por otra parte, el director ejecutivo de Eunacom y creador del examen es el doctor Beltrán Mena, quien ha defendido la calidad de la prueba y quien preside la investigación interna de ASOFAMECH.

La prueba se configura con las preguntas que envían las escuelas de medicina. Luego de eso, pasan por un comité de contenido compuesto por diez miembros permanentes. Después, las preguntas se revisan por especialidad con 18 representantes de cada área que funcionan como asesores.

Sin embargo, el mismo Mena, en una presentación denominada Evolución del Examen Médico Nacional, realizada en 2011, declara que “las preguntas que nos llegan son deficientes” y que “llegan preguntas copiadas del MIR español (examen necesario para ser Médico Interno Residente en España)”. También agrega que de todo ese universo de preguntas recibidas, sólo el 31% pasan a ser consideradas para el examen final.

Además, la investigación llevada a cabo por Mena, ha parecido indicar que la filtración se produjo en la segunda etapa de revisión, en la comisión de asesores. Así lo señaló Mena a La Segunda: “Según la investigación que he hecho hasta ahora, y entendiendo cómo se armó el equipo que revisó este examen, queda claro que la filtración ocurrió en esta instancia, desde los especialistas asesores. Hemos podido establecer que una escuela se organizó y memorizaron lo que vieron en dos sesiones de revisión de preguntas y lo transmitieron a otra persona, que finalmente terminó filtrando lo que ya todos conocemos”.

Esta versión no resulta creíble para los egresados 2012, quienes luego de una reunión con miembros del Ministerio de Salud, el día jueves 3 de enero, señalaron que “esa investigación tiene poco asidero, ya que son juez y parte de todo esto. Quizás el culpable esté entre sus filas, así que no creo que haya que tomar muy en serio la investigación del doctor Beltrán Mena”, declaró Berner. Además, en el mismo seminario de 2011, Mena señala que el proceso final de la selección de preguntas del Eunacom es realizado sólo por él: “como director del Eunacom, armo el examen. No lo hace un comité, obviamente por motivos de seguridad. Me encantaría tener ayuda porque es bien latosa esta parte, pero la verdad es que, que haya una sola cabeza responsable y si hay una filtración haya una sola persona a quién culpar en vez de un comité que se reúna a pocos días del examen, con todo lo que está en juego y con una posibilidad altísima de filtración de preguntas”.

Es por esto que la agrupación de egresados, presentó el pasado jueves 27 de diciembre una denuncia en la Contraloría para que se investigue de forma externa la situación. La redactaron asesorados por familiares de egresados entendidos en derecho y buscan determinar responsabilidades adminsitrativas y políticas. Para ellos, la teoría más probable es la de que los mismos profesores que envían las preguntas las filtran a sus alumnos: “a sus estudiantes les va mejor, a su universidad le va mejor y al mismo tiempo él tiene un mejor prestigio como profesor. Entonces claramente hay un incentivo perverso para que los mismos profesores que hacen las preguntas las filtren a sus alumnos. Claramente ya pasa un nivel de, me atrevo a decirlo, corrupción de ciertos profesores”, señala Berner, quien afirma haber entregado antecedentes a la Contraloría de presentaciones realizadas en clases de preparación para el Eunacom que incluyen preguntas filtradas.

Por eso, en el largo plazo, desean que se haga una evaluación cualitativa que califique a los egresados como “aprobado” o “reprobado” y que no entregue porcentajes como se hace actualmente. También desean que se realice una licitación o concurso público para determinar quiénes realizan este examen y que ese sea un proceso transparente y democrático.

De forma más inmediata, lo que piden es que este examen quede inválido hasta que pueda realizarse uno como corresponde: “no estamos en contra de evaluarnos o de que haya un examen. Creemos que es necesario, pero este es un examen que no sólo se filtraron preguntas el día anterior, sino que muchas universidades en sus repasos incluían preguntas que después estaban en el examen”.

Para ello, el día jueves se reunieron con el doctor Pablo Araya, encargado del Departamento de Formación del Ministerio de Salud para ver cómo se resuelve su postulación y contratación en el sistema público sin el Eunacom, considerando otros criterios como las notas del examen práctico, de la carrera, ayudantías, etcétera. Esta reunión no resultó satisfactoria para la agrupación de egresados: “dista de haber sido una provechosa instancia para definir conductas en conjunto con este organismo, dado la urgencia de encontrar una forma de habilitar a los más de 2mil médicos que rendimos el Eunacom 2012 y que nos encontraríamos imposbilitados de trabajar su se acoje nuestra petición de anular el examen”, señalaron en un comunicado oficial.

Al contrario, la reunión llevada a cabo con el doctor Enrique Paris, presidente del Colegio Médico arrojó mejores resultados, ya que la institución se cuadró con las peticiones de los egresados 2012 señalando que si hay médicos colegiados involucrados serán citados al Tribunal de Ética de la organización, y que el examen no debiera tener tanta importancia en comparación a los siete años de estudio y el internado. El doctor Paris también hizo un llamado a que las universidades no tomen en cuenta el Eunacom a la hora de las postulaciones: “o sea, que ese tema no sea relevante este año para el otorgamiento de becas o de programas de especialización”. Además agregó que la Universidad Católica y la Universidad de Chile no lo estarían considerando para sus procesos.

Mientras, el Ministro de Salud, Jaime Mañalich ha declarado sobre el tema que “yo no me voy a meter al interior de ASOFAMECH, a ellos les corresponde aclarar las cosas. Ellos han actuado subsidariamente para el Estado de Chile tomando este examen”. Pero Berner discrepa de esta postura y señala que “el Ministerio entregó este examen y no puede no hacerse cargo. Creemos que el Ministerio sí tiene un rol activo que cumplir en esto y es fiscalizar, y que la Contraloría como ente superior, también tiene algo que decir”. Desde el Ministerio de Salud señalaron que no habrán más declaraciones hasta que se conozca el resultado de la investigación de la Contraloría. Lo mismo afirmaron en ASOFAMECH y Eunacom.

Se espera que la resolución de la Contraloría esté antes del jueves, ya que ese día se entregan los resultados del polémico examen a los egresados y tienen sólo dos días para postular a las especializaciones que definirán su vida laboral.