Hoy, la Europol, policía europea, dejó la cola en el mundo del fútbol al denunciar la existencia de una red de arreglos de partidos en grandes ligas del mundo. La red, con base en Singapur, es investigada por el supuesto arreglo de 380 partidos. El periodista canadiense Declan Hill ha investigado durante años estas redes y aquí les damos a conocer algo de su libro, ‘Juego sucio: fútbol y crimen organizado‘, donde destapa todos los negociados de los mafiosos del fútbol.

Vía SportYou.es

El periodista y sociólogo canadiense Declan Hill explica en su libro ‘Juego sucio: fútbol y crimen organizado’ los mecanismos del negocio de las apuestas clandestinas y los arreglos de partidos. La obra, que ha sido traducida a quince idiomas y fue presentada como tesis en la Universidad de Oxford, detalla el funcionamiento de las mafias que sobrevuelan el fútbol y habla del fraude deportivo al más alto nivel, en encuentros de Champions League, FIFA y ligas de medio mundo.

“Las organizaciones criminales se ponen en contacto regularmente con los equipos y amañan partidos de torneos internacionales, que pueden hacerlo con relativa facilidad y que a veces lo consiguen”, asegura Hill, que recoge el testimonio de varios corredores de apuestas. “Me encargaba de todo. Partidos europeos, de la Copa del Mundo, internacionales”, confiesa uno de ellos; “fui a las olimpiadas de Atlanta 1996 y arreglé un partido, el de Túnez contra Portugal. Soborné a algunos jugadores de Túnez para que perdieran por una clara diferencia y así lo hicieron”.

Además, Hill explica el ‘modus operandi’ de alguno de ellos. “Digamos que ganan 50.000 libras esterlinas semanales. Nosotros les ofrecemos 150.000 por una hora y media de trabajo. ¿Cree usted que lo van a rechazar? Es muy fácil conseguir que acepten. Se pueden manipular todas las ligas del mundo –la Premier League inglesa, la Liga de Campeones, la Copa del Mundo–. Yo tenía jugadores en el Crystal Palace, el Wimbledon y el Liverpool. ¿Grandes equipos, dice usted? Son una mierda. Podemos sobornarlos. Cree usted que, como los clubes ganan mucho dinero con los traspasos, los jugadores no aceptarán un soborno. Se equivoca. Cogen el dinero”.

El autor asegura que “en la práctica, esta corrupción ha acabado ya con gran parte de las ligas asiáticas […] y de las de Europa del Este. Ahora, las mafias han llegado a Europa Occidental y a Norteamérica y han empezado a arreglar centenares de partidos”.