Vía Lanación.com.ar

Mucho se habló, en diciembre de 2010, sobre el triunfo del Sub 20 argentino sobre Bolivia por 1 a 0. No sólo por las “rarezas” que condimentaron el partido, sino también porque coincidió con una serie de sospechas por polémicos arbitrajes. Hoy, con la denuncia por arreglos de encuentros, este insólito triunfo albiceleste volvió a salir a la luz.

En un torneo amistoso disputado en el estadio de Belgrano, en Córdoba, aquel equipo dirigido por Walter Perazzo venció a Bolivia por 1 a 0, con gol de Sergio Araujo. Pero todo esto sucedió en un extraño final. El árbitro húngaro Lengyel Kolos adicionó 12 minutos y, en los últimos 60 segundos, el conjunto nacional se vio beneficiado con un penal (la pelota chocó con la mano de un jugador boliviano), que el ex Boca convirtió. 

“Consideré que hubo jugadas que me obligaron a hacerlo”, contó el juez días después. Según los entendidos, hubo un exagerado incremento en determinadas casas de apuestas deportivas. Ese encuentro, en realidad, tuvo de todo. La Argentina debió ganarlo con un cabezazo de Lucas Rodríguez, a los 30 minutos del segundo tiempo, pero el húngaro lo anuló por una posición adelantada inexistente. Que no hubo, claro. Más tarde, cuando el partido finalizaba, un envío de Héctor Cardozo fue directo a la tribuna, pero el juez cobró tiro de esquina. Hasta que llegó el penal…

Pero este no fue el único partido de aquella época que despertó sospechas. Semanas antes, un hexagonal Sub que se jugó en San Cruz de la Sierra había abierto la polémica. En la primera doble jornada (Argentina-Chile y Bolivia-Colombia) se cobraron seis penales, y en otra serie de dos juegos se anularon cinco goles. Ese torneo, además, fue dirigido por árbitros de países remotos, como Sierra Leona o Burkina Faso. “Para foguearlos en la alta competencia”, explicaban los entendidos.