Nakasone no ve mucha tele. Fanático del fútbol, ve partidos y por “deformación profesional”, dice, uno que otro reality. Siguió Gran Hermano en Argentina, pero lo que realmente le gusta ver es el cine. Publicista de profesión, trabajó en algunas agencias y productoras incluso sin recibir remuneración, para ganar experiencia. Estudió en la Universidad El Salvador y se especializó como creativo publicitario. Pero el bichito de la tele le pegó y decidió tomar un curso en la Escuela de Producción de Televisión Tea Imagen, donde conoció a su actual pareja y mano derecha en lo laboral, con quien ya lleva 8 años de relación.

Fue en su paso por Miami donde comenzó a incursionar en el formato reality con Protagonistas de la Fama. Luego lo replicó en Colombia y Venezuela. El 2003 lo trajo a Chile con la producción de Nicolás Quesille. Pero su radicación en Chile no llegó hasta el 2006 cuando en Canal 13 le ofrecieron hacerse cargo del área de realities. De todos los que ha realizado, sus favoritos son Mundos Opuestos, Amor Ciego y su regalón: Protagonistas: “yo creo que esa imagen cuando Álvaro, Catalina y Oscar salen y no entienden nada de lo que pasaba, en momentos en que los realities eran puramente aislados y no habían filtraciones, creo que esa es una imagen única que claramente ya forma parte de la historia de la televisión chilena”, cuenta.

Cada reality le toma tres meses de pre producción, más los seis meses que, en promedio, duran. Y cada día depende de las peleas y romances que pasen en Pirque: “si los participantes se acuestan a las 4 de la mañana, nosotros terminamos acostandonos dos horas después que ellos se durmieron. Y en eso está involucrado gran parte del equipo, no solamente yo”. Nakasone se toma su pega en serio. No así las críticas sobre este tipo de programas: “ yo lo único que digo es que el objetivo del reality es entretener, y eso lo cumple a cabalidad”.

¿De donde sacas ideas para tus realities?
Nosotros somos un equipo que en general somos fanáticos del cine, sobre todo de la ciencia ficción. Y creo que gran parte de nuestra inspiración de los últimos realities han sido las películas. En mi caso, yo creo que lo último que me cautivó y me puso en el lugar del espectador es la serie Lost y obviamente cuando la veía, todo el tiempo trataba de pensar cómo parte de esas tramas o esas ideas uno las podía aplicar en una cuestión de telerrealidad.

¿Qué ves en la tele?
Yo no soy muy televidente, no soy muy fanático de la tele en general. En la televisión miro más fútbol, obviamente sí me engancho con series norteamericanas como me pasó con Lost, pero soy más de andar haciendo zapping. Todo lo opuesto me pasa con el cine. El cine me encanta en toda su expresión: ciencia ficción, drama, comedia, acción, todos los géneros me gustan y eso me pasa desde chico. Y yo creo que la creatividad no es crear desde cero sino crear con la información que uno tiene. Y el mayor bagaje de información que yo tengo respecto a ideas en mi cabeza viene del cine y cosas que haya leído sobre todo más de joven, porque ahora no tengo ni tiempo de leer.

¿Qué director o película te ha marcado?
Creo que el director que me marca sin duda es Tarantino. De hecho, Perros de la Calle la había visto, pero la empecé a disfrutar después de haber visto Pulp Fiction. Cuando vi Perros de la Calle me gustó, pero no le tomé el peso a Tarantino como director. Pero cuando vi Pulp Fiction realmente me pareció que era algo increíble, cómo estaba contada, como era el guión, cómo la historia se construía de forma fragmentada. Todavía no pude ir a ver Django por culpa del reality, pero sin duda Tarantino es el director que más me gusta. También me gustan mucho los directores ingleses como Guy Ritchie, pero claramente de Tarantino soy fanático.

¿Por qué te gusta hacer realities?
Dentro de lo que es hoy la industria televisiva, el reality es un producto muy interesante, de alta envergadura, donde realmente uno tiene la posibilidad de armar distintas tramas. Creo que el reality es un género que tiene que ver un poco con esto del cine. Uno en el reality puede tener momentos románticos, momentos cómicos, momentos dramáticos, momentos de acción por las competencias. Entonces el reality, como producto de entretención sobre todo, permite que tengas muchos giros y muchas formas de contar y de generar el clima. Eso me parece interesante. Y también, porque obviamente no empecé en la tele haciendo realities pero ante las oportunidades que he tenido y todo, me fui haciendo un especialista. Entonces uno termina aprovechando esta cuestión, básicamente porque el mercado también lo pide.

¿Qué te parecen las críticas a los realities y al tipo de televisión que generan?
Hay que aceptar las críticas. Las respeto, todo el mundo tiene derecho a opinar. Primero el reality tiene un objetivo que es entretener, es televisión de entretención. En algún momento se criticó a la televisión como el medio que venía a destruir la lectura o la cultura. Hoy dicen que el reality destruye la cultura. Yo ni lo defiendo ni nada, lo único que digo es que el objetivo del reality es entretener, y eso lo cumple a cabalidad. Cada vez que nos acercamos más al multiestímulo y la multioferta todo es mucho más complejo que decir que la perdición de la sociedad es el reality. O cuando sale gente, ni siquiera intelectuales, porque de los intelectuales respetaría que tengan esa opinión, pero cuando salen los actores a criticar realities, yo diría que seamos sinceros y veamos la ficción que se está haciendo. Yo creo que acá en Chile, salvo Los 80, El Reemplazante o Los archivos del Cardenal… Lo que quiero decir es que los actores no aspiran a algo distinto de los realities, buscan entretener. Pero creo que es importante que todos opinen.

Hay gente que dice que los realities están pauteados, pero más allá de eso ¿qué tanto hay de realidad si hay situaciones que ustedes van creando, metiendo gente y cosas así?
Valga la redundancia, ‘reality’ es realidad. Obviamente ninguna persona actúa igual si está con una cámara al frente o si está sin cámara. O sea, en la privacidad uno es muy distinto a cuando uno está expuesto a una cámara. Nosotros elegimos una forma de hacer reality super genuina en la que no le decimos a los participantes lo que tienen que hacer o dejar de hacer y ahí creo que está lo divertido del tema, en dejar que las cosas sucedan. Entonces yo creo que uno mete a 15 personas en un lugar, los mantiene aislados y van a pasar las cosas que uno suele ver en un reality. Al elegir las personalidades es que uno intenta básicamente que esas cosas se potencien. Pero uno elige al azar a 15 personas y va a haber romance, va a haber amistades y va a haber odio. Es parte de la condición humana, no hace falta ni direccionar ni pautear y difícilmente a una persona uno lo puede pautear durante las 24 horas del día, durante siete días de la semana.

Con Mundos Opuestos 2 no han tenido el éxito explosivo que tuvo la primera parte ¿han tenido que hacer muchas modificaciones?
No, de hecho la agenda no la modificamos en nada, el reality sigue un plan. Comparar a cualquier programa o reality con Mundos Opuestos es injusto porque estamos hablando de un fenómeno que yo creo que se da en la television cada cinco o seis años. Yo de fenómenos de televisión del último tiempo me acuerdo de Protagonistas, de Donde está Elisa y de Mundos Opuestos. Son como hitos de la televisión. Entonces comparar cualquier cosa con Mundos Opuestos es injusto. Lo bueno es que la vara quedó alta y luchamos contra una vara que nosotros mismos instalamos. Nosotros con Mundos Opuestos 2 estamos súper conformes, el canal está conforme y obviamente queremos más y vamos a trabajar para ser cada vez más competitivos.

¿A quién te gustaría tener en un reality, de la política, la farándula, de donde sea?
Complicada la pregunta. A ver, obviamente, con todo respeto, me encantaría hacer el reality de Messi porque soy fanático. Me parece un genio, me encantaría estar haciendo su reality desde el día que se fue de Rosario. Después, por personalidades, más me interesa descubrir nuevos personajes que hacerlos, claramente acá en Chile hay personajes interesantes. Yo una vez declaré que me encantaría hacer el dating de Cecilia Bolocco y que encuentre el amor de su vida. Eso me encantaría. O hacer una especie de El Aprendiz con Don Francisco buscando a su sucesor.