Un día cualquiera de 1948, el mítico creador de Disney, Walt Disney, junto al animador y director de la compañía, Ward Kimball, fueron a la casa de un hombre de negocios en Beverly Hill y jugaron con el tren que el tipo tenía en su patio. Las extrañas imágenes se dieron a conocer luego que un escritor que hace la biografía de Kimball hallara el archivo y lo difundiera.