Se trata del gobierno militar chileno de Augusto Pinochet, que de algún modo sirvió de modelo para lo que ocurrió después en el Reino Unido.

Bajo la batuta de tecnócratas educados en Estados Unidos, los llamados “Chicago Boys”, Chile inició su experimento con la economía de mercado seis años antes de que Thatcher se convirtiera en primera ministra británica en 1979.
Más aún, el economista austriaco Fredrich Hayek, considerado como el mentor intelectual de Thatcher, visitó Chile para conocer el experimento económico de Pinochet.

Hayek llegó a recomendarlo a la mandataria como un modelo de lo que podrían lograr sus políticas privatizadoras en el Reino Unido, según señala el académico de la Universidad de Nueva York Greg Grandin en su libro “Empire’s Workshop: Latin America, the United States, and the Rise of the New Imperialism”.

Dudas
Thatcher pidió el fin del arresto domiciliario de Pinochet por el apoyo que brindó el chileno a Reino Unido durante la guerra de las Malvinas.

Grandin reconoce que, sin embargo, Thatcher dudó que pudiera replicar el modelo chileno en su país, ya que las instituciones democráticas de Reino Unido y la necesidad de “un alto grado de consentimiento” volvían “inaceptables” para los británicos algunas de las medidas económicas que Pinochet ensayó en su país.

Ambos casos económicos han sido objeto de vehementes valoraciones por parte de los analistas, tanto a favor como en contra.

En todo caso, la relación entre Thatcher y Pinochet se evidenció en octubre de 1998, cuando el general chileno fue arrestado en Londres tras una orden de captura internacional emitida por el juez español Baltasar Garzón.

El magistrado español pretendía extraditar a Pinochet para juzgarlo en España por crímenes de lesa humanidad. Durante el arresto domiciliario de Pinochet, Thatcher expresó abiertamente su apoyo al militar chileno.