“Soy como un mono porfiado, al que le pegan y vuelve a pararse. He aprendido mucho con cada crisis que he tenido que enfrentar”, dijo Lavín en julio de 2011 en medio de la movilización estudiantil que terminó con su traslado al ministerio de Desarrollo Social. Además de ser un “sobreviviente” de la política-en 1989 fue derrotado por Evelyn Matthei en Las Condes; fracasó dos veces en su intención de alcanzar La Moneda en 1999 y 2005; y perdió en 2009 la senaturía ante el diputado RN Francisco Chahuán, en la elección senatorial de la Quinta Región Costa-, Lavín es uno de los políticos que más tonteras ha propuesto. Aquí 10 de sus grandes obras en orden cronológico:

Botones de Pánico en Las Condes: En 1996 el ex gallito de pelea de Pinochet y entonces apolítico alcalde fue pionero en instalar los botones de pánico en la comuna del sector oriente capitalino. La idea era presionarlo cada vez que se estaba cometiendo un delito para que la policía acudiera rauda a detener a los criminales. Fue un fiasco.

Escarabajos rojos: Mucho, mucho antes de que Sebastián Piñera decidiera ponerles chaquetas rojas a sus ministros para estar en terreno, el color del pecado fue patrimonio de Joaquín Lavín que implementó en 1997 una serie de escarabajos de ese tono para recorrer las calles de Las Condes y asustar a los antisociales. Miedito.

Advertencia a la comunidad: Una verdadera joyita. Tras visitar Nueva York y conocer la política de la tolerancia cero, Lavín decidió hacerle un “te paseo” a toda estrategia de reinserción social y crear un boletín para notificar a los vecinos cuando un reo obtenía algún beneficio carcelario. La advertencia incluía foto y ficha. “Cada vez que un delincuente salga de la cárcel, Las Condes avisará a la comunidad”, prometió.

El hombre que hace llover: “Voy a hacer llover sobre Las Condes”, dijo Lavín a fines de 1998. Su estrategia consistió -en año de sequía- en regar las nubes desde aviones cisternas.

Playa artificial en Santiago: En 2002, tras haber perdido la presidencial y haber sido electo alcalde de Santiago, instaló una seudo playa en el Parque Los Reyes. “Son una alternativa veraniega para las familias de escasos recursos que no podrán salir de la Región Metropolitana”, explicó en la ocasión.

Centro invernal de ski en Parque Los Reyes: En julio de 2003, implementó otra política de Estado: llevó nieve a Santiago. “Esto se hizo pensando en los niños que no tienen recursos y que no conocen la nieve”, afirmó.

Cárcel-Isla: En plena campaña presidencial en octubre de 2005 planifica un Alcatraz chilensis. “Notifica a los delincuentes que esta mano blanda o manga ancha se acabó y que de ahora en adelante cualquier persona que cometa un delito de este tipo será castigado severamente en una cárcel-isla donde obviamente, por las razones geográficas, el número de visita estará absolutamente restringido, no se podrán arrancar y donde tendrán que trabajar”, afirmó en un arranque de altruismo.

Bacheletista-aliancista: “Yo a la Presidenta francamente le creo, le creo todo, yo me defino como bacheletista-aliancista”, sostuvo en 2007 cuando fue convocado a un consejo de equidad.

El Semáforo del Simce: A principios de 2010, anunció que se enviaría a todos los apoderados un informativo con los colores del semáforo para identificar la calidad de los colegios para que éstos pudieran “elegir” el mejor establecimiento para sus hijos. Lo cruel fue que se hizo evidente que la mayoría de los alumnos de colegios rojos y amarillos vive en comunas populares donde no hay opción de “elegir” un colegio distinto

El recetario para los pobres: Hace poquito, en el día de la comida chilena, lanzó un recetario saludable para que las familias pobres coman por menos de dos mil pesos. Trae platos innovadores como “los porotos sin riendas”.