Hoy sábado se dio a conocer el testimonio de Pablo Undurraga  uno de los miembros de la secta de Colliguay ante el fiscal Patricio Rosas y efectivos de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales. 

Undurraga, en su declaración, dijo que tras el asesinato del hijo de Castillo y Natalia Guerra, Antares ordenó a la secta viajar a Ecuador porque en ese país, el 21 de marzo, se iluminaría, según publica La Tercera.

El hombre, que fue acusado por homicidio calificado, dijo que la orden vino luego que pasara el 21 de diciembre, día que Antares anunció como el comienzo de una “guerra entre la luz y la oscuridad”. Ese día, los miembros de la secta tomaron ayahuasca y fumaron hongos y tras darse cuenta que nada había pasado, Castillo les habría ordenado que juntaran dinero para viajar a Ecuador. 

Detalles del ritual

Según el testimonio de Pablo Undurraga, el bebé de Natalia Guerra y Ramón Castillo fue llamado Jesús. Para la ceremonia de sacrificio además de ponerle una cinta en la boca -detalle ya conocido- se le vendaron los ojos y se le ataron manos y pies antes de lanzarlo al fuego de la hoguera que prepararon con antelación.

Tras el asesinato del bebé, Undurraga relata que se vivieron días de violencia psicológica y sexual, donde tanto María del Pilar Álvarez como la pareja de Pablo, Carolina Vargas, tuvieron relaciones sexuales con Castillo bajo amenazas de muerte.

“‘Antares’ ordenó que Pilar (Alvarez) y Carolina (Vargas) fueran sus mujeres, situación que no agradó a Carola, pero a ‘Antares’ poco le importó y la amenazó de muerte (…). ‘Antares’ me señaló que, efectivamente, si Carola no accedía a estar con él, ella debía morir” declaró Undurraga.

Tras el fiasco del 21 de diciembre y el sacrificio de la guagua, Undurraga se comenzó a cuestionar la divinidad de Antares de la Luz. “Comenzaron las dudas en mí, realizándome preguntas que tenía terror de hacerme, después de años de oír a ‘Antares’ decir que quien se iba de su lado iba a ser quemado vivo en el juicio final”.