Era uno de los hallazgos que se pretendían hacer hoy: encontrar el cuchillo con el que se había sacrificado al bebé de la secta de Colliguay. Esto, en el contexto de los peritajes que realizó la PDI, Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (Bipe) y la Fiscalía de Quilpué con la participación de Pablo Undurraga y David Pasten, dos de los formalizados por homicidio calificado debido al asesinato del bebé.

El involucrado David Pastén indicó a los efectivos policiales el lugar exacto donde enterró el cuchillo con el que dio muerte al bebé hijo de Ramón Castillo y Natalia Guerra. El arma estaba enterrado a 6 kilómetros de distancia del lugar donde se hizo el ritual y fue escondido por Pastén por orden de Castillo.

Según consignó La Segunda, el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la PDI peritará el arma blanca para confirmar si el cuchillo fue utilizado en el crimen.