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Decenas de miles de opositores a la ley de matrimonio homosexual, recién promulgada en Francia, salieron a las calles de nuevo el domingo en París, en una manifestación rodeada de fuertes medidas de seguridad, dado que las autoridades temen acciones violentas de grupos de ultraderecha.

No en vano, varios militantes de la ultraderecha francesa han ocupado la sede del partido socialista francés en París. Han conseguido irrumpir en la misma sede, han subido hasta el tejado y han colocado una pancarta en la que reclamaban la dimisión de Hollande. Según informa Liberation, la policía gala está intentando desalojar a los manifestantes con gases lacrimógenos.

En total cuatro cortejos, tres del colectivo Manifestación para Todos, que se reunirán al término de la manifestación, y uno separado de la organización integrista católica Civitas se organizaron en la capital francesa, bajo la vigilancia de 4.500 policías y gendarmes movilizados para evitar las acciones violentas.

La multitud de manifestantes enarbolaba banderas azules, blancas y rosas, emblema del colectivo Manifestación para Todos (por oposición al “matrimonio para todos), y banderas francesas. En las pancartas podía leerse: “Último día de la madre antes de la liquidación” (este domingo es el día de la madre en Francia) o “Esto no ha terminado, está empezando”.

Prometida por el presidente François Hollande durante su campaña electoral y defendido por toda la izquierda francesa, la ley que autoriza el matrimonio y la adopción para las parejas del mismo sexo fue adoptada por el Parlamento el 23 de abril y promulgada el 18 de mayo.

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