Vía www.entremujeres.com

Este ejercicio implementa distintos tipos de caricias para incrementar y mantener vivo el deseo sexual. Fue propuesto por el reconocido sexólogo norteamericano Barry McCarthy y consiste en ir de menos a más, cambiando las velocidades desde la primera a la quinta. Vale la pena probar, ¿no les parece? 

Primera

Con la ropa puesta, acaríciense y bésense como si fuesen adolescentes. Además de generar una conexión íntima, nos retrotrae a esa época donde no era tan fácil desvestirnos y hacer el amor. No teníamos tantas oportunidades. Hervíamos de ganas y teníamos que aguantarnos. De sólo recordar esa situación seguro que empiezan a entrar en calor. ¡Imaginate entonces si lo recreás en acción!

Segunda

Ahora nos permitimos sacarnos algo de ropa, pero no nos apresuremos. Sigamos besándonos y tocándonos de manera , descubriendo de a poquito las diferentes parte de nuestros cuerpos. 

Tercera

Aún semidesnudos comenzamos a alternar caricias genitales y no-genitales. Podemos hacerlo mientras nos apretujamos en el sillón, bailamos, nos pasamos el jabón en la ducha, o nos masajeamos con un aceite delicioso.

 

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