Chas Gerretsen está en Trinidad y Tobago. Es principio de agosto y dice que estará ahí por un mes más o algo así. No tiene certeza porque dice que sufre de una grave condición: nomadismo. De adolescente emigró a Australia donde quiso convertirse en vaquero y cazador. Luego llegó a Texas y de ahí pasó a Vietnam, Camboya, y Latinoamérica. Nunca trabajó para nadie, siempre freelance. No le gusta que le digan qué hacer ni dónde ir y dice que nunca puede confiarse en lo que te diga una persona que tiene empleo. Sin confiarse nunca de los medios pasó de Latinoamérica a Hollywood, trabajando en la fotografía de la famosa película Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola.

Por Chile anduvo el ’73 y la famosa foto de Pinochet con sus lentes fue tomada poco después del Golpe. Chas dice que esa imagen lo captura tal como era: “un monstruo”. A diferencia de otros comunicadores, en Chile no tuvo una mala experiencia con los militares. De hecho, debido a su altura y el color de su piel, Gerretsen era visto con malos ojos por la izquierda, así que cubría las protestas con la derecha. En entrevista con The Clinic Online dice que no le gusta ningún espectro político, al igual que en aquella época por Latinoamérica: “soy una persona que mira cosas y las interpreta por sí mismo. Creo que la izquierda y la derecha tienen intenciones ocultas y como una persona de afuera esas no eran mis motivaciones. No soy chileno, era completamente un extranjero. Entonces mis motivaciones política eran completamente neutrales”, cuenta.

¿Cómo fue el tiempo que pasaste en Chile fotografiando la dictadura?
Muy bueno. Era una época emocionante, la gente en Chile es muy amable y disfruté mucho el tiempo que pasé ahí. En ese tiempo los Carabineros eran muy amables, quizás aún lo son, no sé. Pero nunca sufrí abusos. Cada mañana cuando iba a las manifestaciones cambiaba cigarros por mentholatum para repeler el gas lacrimógeno. Y un día no tenía mentholatum ni cigarros y este carabinero con el que me había hecho cercano me dio un par de cigarros y se echó mentholatum debajo de los ojos y después yo me eché debajo de mis ojos y nos deseamos una buena mañana. Yo me ponía a sacar fotos y él se ponía a mirar la manifestación hasta que se aburrían y comenzaban a abalanzarse contra los manifestantes, pero eso normalmente pasaba como a las tres de la tarde, luego de tres o cuatro horas de disturbios, decidían que ya había sido suficiente y les daban la orden de sacar a la gente de la calle.

¿Nunca tuviste miedo? Porque muchos periodistas y fotógrafos tenían miedo de trabajar en ese tiempo.
Bueno, la única vez en mi vida en que me atacaron fue cuando estaba con los izquierdistas. Un hombre me pegó en la cabeza y con un pedazo de madera y trató de robarme mi cámara. Pero luego unos estudiantes de izquierda llegaron a ayudarme, me sacaron al tipo de encima y me devolvieron mi cámara. Me pidieron disculpas y aprendí a no andar con la izquierda. Lo que pasa es que la mayoría de los periodistas que conozco sufrieron abusos de la gente de izquierda.

¿En serio?
Sí, porque la izquierda no confiaba en nosotros: éramos altos, rubios, de ojos azules. Nos identificaban con los momios. Así que la mayoría de la prensa andaba con la derecha. Y lo gracioso es que la derecha no entendía que la mayoría de la prensa era de izquierda. Así que era como invitar al enemigo a tu casa. Me acuerdo que una vez estábamos cerca de La Moneda y los disturbios habían empezado. Casi siempre empezaban con los de derecha tirándole monedas a los de izquierda y los de izquierda tirándole piedras a los de derecha. Y una vez los de izquierda empezaron a quemar un auto o varios autos y uno de los de ellos saca una pistola y nos empieza a disparar. Había un tipo que creo que en ese tiempo era senador de derecha. Y como le estaban disparando, sacó una pistola de su chaqueta y le empezó a disparar de vuelta a la izquierda. Y por supuesto que toda la prensa estaba filmando y fotografiando a este senador disparándole a los de izquierda. Pero la prensa no mencionó que el tipo de izquierda partió disparando. Pero era una época interesante. Estoy seguro que hay gente que está participando en las manifestaciones en Chile hoy, en unos años mirará atrás y pensará que era una época emocionante cuando se manifestaban por la educación gratuita.

Este lunes lee esta entrevista completa y toda la historia tras la fotografía de Pinochet con lentes oscuros de este corresponsal holandés que reporteó en Chile el periodo de la dictadura. La entrevista, será parte de una serie de artículos en medio de conmemoraciones y revelación de verdades históricas, que tendrá The Clinic Online durante diez días de cobertura especial al cumplir 40 años del golpe de Estado de 1973. Desde el próximo lunes 2 hasta el mismo 11 de septiembre,reportajes, testimonios inéditos, archivo histórico de The Clinic, webeo, columnas, documentales y mucho más. Además, una edición especial de la revista The Clinic, disponible este jueves 5 de septiembre en todos los kioskos de Chile. Comenta, comparte, celebra o repudia con el hashtag #TheClinic40.