Vía Sopitas

La locura en Estados Unidos da para todo. Ahora fue un vecino de Oklahoma al que no se le ocurrió nada mejor que decorar su garage con cuerpos mutilados falsos para celebrar la previa de Halloween.

El tipo, Johnnie Mullins, no tuvo mejor idea y casi termina en la cárcel por la tontera.

Una vecina de Mullins, Rebecca Fuentes, vio la escena y sin dudarlo llamó al 911 para informar la tragedia. Sin embargo, la policía llegó y se dio cuenta que no se trataba de cuerpos humanos sino que de muñecos, por lo que Mullins sólo se fue de reto porque no estaba cometiendo ningún delito.