FOTO: Alejandro Olivares

Patricio Mery, periodista, director de Panoramas News, asesor comunicacional del ex presidenciable Franco Parisi, antes asesor comunicacional de Marco Enríquez Ominami, antes asesor comunicacional de Francisco Javier Errázuriz, el FraFrá, reflexiona al día siguiente de las elecciones presidenciales:
-Vemos que Bachelet tuvo una alta mayoría, una muy alta abstención y por lo tanto va a necesitar de figuras como Parisi, como Marco Enríquez, como Alfredo Sfeir, para poder legitimar su gobierno.

En un país ideal, agrega Mery, ellos serían ministros. Sigue:
-Los principales asesores de estos candidatos, Dino Villegas en el caso nuestro, deberían ser subsecretarios. En lo particular, creo que genero más reticencia en algunos sectores, por lo tanto no me paso rollos. Me quiero seguir dedicando al periodismo y ser una pieza trascendental en lo que va a ser este movimiento político, El Poder de la Gente. Queremos hacer un centro de estudios que proponga muchas políticas públicas. Que sea como un Pepe Grillo del futuro gobierno, desde una mirada fiscalizadora, pero también proponiendo.

Para el 2017, Pato Mery sueña con una primaria para conformar una “tercera fuerza”. Se imagina compitiendo en esa primaria a Sfeir, Alejandro Guillier, Horvath, Parisi y Marco Enríquez.
-Si logramos construir esa tercera fuerza, podríamos tener por primera vez un presidente que no sea de la Concertación o la Alianza.

¿Cómo es el trabajo en Panoramas News?
-Muy interesante. Hacemos periodismo de investigación. Nos hemos ganado un nicho importante, no buscamos la aprobación del sistema; no me mido por cuántas visitas tuve o no tuve, lo que sí me interesa es que nuestras investigaciones periodísticas trasciendan. Ahí tú ves lo que denunciamos con el caso de la CIA, la DEA, Hinzpeter, Rafael Correa. Son investigaciones que han trascendido, en Chile no se conocen. Sí se conocen en el extranjero. Por algo yo estuve a principios de este año en Ecuador con el canciller ecuatoriano.

Cuéntame lo que pasó con Ecuador. Cómo fue el trayecto de la investigación hasta llegar a pedir asilo.
-Nunca pedí asilo. El que pidió asilo fue Fernando Ulloa, uno de los denunciantes, un ex detective que se reunió con Rodrigo Hinzpeter para entregarle una carpeta investigativa donde hay nombres de altos funcionarios de la PDI y de Carabineros que paradójicamente están relacionados con lo que apareció hace poco, el Plan Frontera Norte y el tráfico de drogas en Arica. O sea todo lo que nosotros denunciamos dos años atrás hoy se confirma. Decíamos que desde Bolivia se estaba trayendo cocaína que era usada por la DEA y la CIA para desestabilizar gobiernos democráticos como el de Rafael Correa. El presidente Correa habla de esta investigación en múltiples entrevistas. Creo que a mí me ha nombrado entre seis y siete veces. En Chile nadie publicó nada. No se atreven, o hay un celo profesional. Yo también he construido un perfil de periodista odiado, porque entre mis pares se genera un desprecio. Panorama News no es Patricio Mery, es un grupo de personas.

¿Y por qué crees que hay mala onda con algunos pares? ¿Es una cosa de celos profesionales?
-Con El Mercurio es lógico. Yo he sido de los precursores de enfrentar batallas con El Mercurio. Me querellé por homicidio calificado en contra de Agustín Edwards por el asesinato de 119 chilenos. No creo que en El Mercurio me quieran mucho. Y en el resto de los medios, no lo sé, habría que preguntarle a ellos, pero tampoco me quita el sueño. No busco la validación de los medios de comunicación. Por eso me pareció tan divertido cuando me llamaste para decirme que estabas haciendo esta nota sobre personajes del año, porque…

Bueno, tuviste un año bien movido.
-Pero no ha sido el único. Encuentro que han sido mucho más movidas otras cosas. Más que se hable de mí, me gustaría que se hable de las investigaciones periodísticas que se han realizado. Durante cuatro años hemos recopilado tal nivel de información con respecto a distintos temas, que van a ser de vital importancia para un gobierno que quiera ser de centro.

SUPERMAN

Llama la atención tu carrera asesorando políticos. Empezaste militando en el PS, después estuviste con Frafrá, con Marco Enríquez, con Parisi. Con estos dos últimos casos, pareciera que eres una fábrica de candidatos
-Jaja, Pato Mery, el rey de la fábrica de chocolates, el rey de la fábrica de candidatos. Mi paso por el PS fue desde muy pequeño, vengo de una familia de izquierda, por lo tanto era natural que terminara militando en el PS. Entré a los 18 años y salí a los 31.

¿Y el Frafrá?
-La historia con Frafrá… yo no me arrepiento. Pero también tengo que ser justo. Después de la elección del 2009 con Marco Enríquez, quedé absolutamente sin pega. Estuve ocho meses sin trabajo. Fundo Panorama News y voy a dar una entrevista a CNN. Y al otro día me llama Francisco Javier Errázuriz. Yo no tenía ningún contacto con él, por lo tanto mi asesoría no fue política, fue estrictamente profesional y comunicacional, fue una pega más. Podría hacer más adelante un análisis de si fue lo correcto o lo incorrecto, pero desde el punto de vista humano, tenemos que pagar cuentas, y después de ocho meses cesante, no es tan fácil rechazar una oferta de trabajo. Lo de Marco fue una experiencia bien interesante porque buscamos renovar la política. A mí me gusta construir, no sé si figuras presidenciales, pero sí opciones presidenciales. Y en ese sentido sí me hago cargo y es curiosa mi carrera, porque no sé si otro periodista tiene en su cuerpo dos candidaturas presidenciales relativamente exitosas que hayan partido desde cero. En el caso de Franco me hice muy cercano a él y estuve en el equipo de hierro. La buena y mala noticia es que no creo que construya un tercer candidato, creo que me voy a quedar con este. Hay valores que he encontrado en él que no he encontrado en otros políticos.

¿Como cuáles?
-La lealtad. Defiende a sus amigos hasta el final. En política si te mandái una cagá lo primero que hacen es cortarte. Incluso con el conflicto que tuvimos en Anatel, se resolvió como amigos, es una relación muy humana. Él hasta el día de hoy mantiene su posición y yo la mía, pero eso no ha significado que nuestra relación se haya alejado, todo lo contrario, creo que se fortaleció.

Claro, pero en ese minuto él te cortó en vivo. Después te reintegró.
-Eso es lo interesante, el regreso. Otro político hubiese mantenido su postura para no quedar mal. Yo creo que se equivocó y yo hice lo que tenía que hacer. Son pocos los periodistas que se atreven a ir a La Meca de la información que es TVN, y decirle a tus colegas “estái mintiendo”. Lo haría mil veces. Nosotros enfrentamos en la campaña mil veces ataques brutales de la prensa, articulados por El Mercurio. Lo nuestro no es una obsesión, es un deber moral.

¿Tú sientes que a lo largo de estos años han habido una serie de montajes en tu contra?
-Lo de Anatel no sé si fue un montaje, pero me hicieron pisar el palito porque yo no agredí a nadie, no hay ninguna imagen que demuestre que haya golpeado a algún periodista, lo que hice fue pedirle a una periodista de La Tercera que dejara de mentir, se involucró un periodista de radio Biobío, terminó en una batahola y yo afuera de TVN, por el escándalo. Y creo tuvieron la oportunidad de patearme en el suelo. Y creo que me lo he ganado también. Porque la pregunta es cuántos de ellos se han atrevido a denunciar a la gente de la Armada, a la PDI. Nosotros sí lo hemos hecho. Y eso no me hace ni mejor ni peor periodista. Te lo digo humildemente.

¿Somos muy cobardes los periodistas?
-Sería ofender a muchos periodistas. Me quedo con los valientes. Hay grandes periodistas en Chile y hay grandes medios, como El Ciudadano, el Clinic hace una súper buena pega, Verdad Ahora, una web que tiene mucha relevancia en el extranjero y que acá lo pescan poco. Panorama News. Hay periodistas muy valientes, quizás yo soy un poquito exhibicionista. Pero creo que le falta un poquito de valor a algunos.

Le has tirado mala onda a Mónica González.
-Sí, porque me carga que ella levante las banderas de la independencia periodística cuando trabaja para Saieh. O sea, quédate callada poh, no te hagái la paladín de la justicia. Yo me tengo que hacer cargo de haber trabajado para el Frafrá. Además que tengo una serie de dudas con Ciper. Me pregunto cómo un medio que es financiado por Rockefeller y la Fundación Ford, que está demostrado que siempre fueron empresas y agencias que trabajaron para financiar operaciones de la CIA, financien a Ciper.

Muchos quisieron que este año Mónica González ganara el Premio Nacional.
-¿Creís que me lo van a dar a mí? ¿Creís que me lo van a dar a mí? ¡Nunca!

Se lo dieron a Alipio Vera
-¡Súper buenos los reportajes de Alipio Vera! Las ovejitas, ahí, en el sur de Chile. Creo que ese es un premio a la trayectoria. Si fuera por periodismo yo se lo daría a Matías Rojas, el director de Verdad Ahora. Él es un genio, tiene 20 años y es fenomenal, de los mejores que yo he conocido. Se lo daría a Bruno Sommer, el director de El ciudadano. O a Pato Fernández, que armó el Clinic. ¿Por qué no? Yo con el Pato tengo diferencias personales, hemos tenido problemas y creo que tiene que ver más con el ego que nada.

¿Qué pasó?
-Tiene que ver con una pelea. En una fonda de The Clinic estaba el subdirector de mi diario, los guardias le tiraron un shock eléctrico con un bastón, y yo le decía al Pato Fernández, puta hueón, ¿cómo voh que soy el paladín del progresismo, tenís guardias con bastones eléctricos en tu fiesta?

¿Eso es efectivo?
-¿Que tenían bastones con electricidad? Sí, po. Se lo dije a él, vía twitter, nos terminamos mandando a la chucha. Yo me junté con él cuando empecé con Panorama News para escucharlo, aprender de él, nunca tuve mala onda con él, hoy día tampoco. Te estoy hablando de un capítulo absolutamente particular.

Pero en esa ocasión se mandaron a la chucha.
-A las rechuchas. Vía mensajes directos.

Eres bueno para mandar a la chucha a la gente.
-Tengo sangre escocesa que me traiciona. Soy bien impulsivo, igual que Allende. Si uno lee la historia de Allende, terminaba a combos, se batió a duelo por una mujer, a balazo limpio con Rettig. En el caso mío exacerban las cosas. Los medios de comunicación han construido un personaje agresivo, violento, conflictivo. Todo quien en Chile se atreva a decir las cosas por su nombre, pasa a la categoría de bicho raro.

Tuviste problemas de violencia hacia una mujer.
-Así es. La semana pasada -esto yo no lo quería hacer público, pero ya que me lo preguntas- empezó una investigación en su contra por delitos informáticos, espionaje, hurto. Gracias a esa denuncia nace la investigación de Ecuador. Ella me roba mi celular, en ese celular estaban grabaciones de fuentes de la ANI y de la PDI que daban cuenta de este tema del narcotráfico, ella arma este montaje no tengo idea por qué, 48 horas antes de que yo fuera candidato a alcalde. El tema de denuncia de violencia intrafamiliar para mí fue absolutamente un montaje para cagar una investigación periodística de alto vuelo, que era lo de Ecuador. Lo que me dejó tranquilo fue que el Presidente Correa dos semanas después de la denuncia dice que fue un montaje de tipo sexual, muy parecido al que le hacen a Murray en Estados Unidos, que era el ex embajador de Paquistán. Qué me va a importar lo que digan en Chile.

Pero por qué esta mujer, Úrsula Eggers, que según entiendo es DJ o algo así. Qué papel juega ella en esta movida, según tú.
-Habría que preguntárselo a ella. A mí no me interesa. Lo que pase o deje de pasar con esa persona no me interesa. Me hizo mucho daño pero creo que salí sano y salvo, mi credibilidad está en el mismo lugar, porque la gente se dio cuenta de que era un montaje. ¿Tú crees que un presidente que tiene la mayor adhesión de Latinoamérica se va a prestar para defender a un golpeador de mujeres?

¿Ella era tu polola?
-No. Lo que nosotros teníamos era una relación de amistad con ventaja, así como he tenido con tantas mujeres.

¿De dónde viene esta vocación tuya de estar en el periodismo más combativo?
-Yo creo que las cosas se fueron dando. Puede ser una combinación de mi interés político por cambiar las cosas, vengo de una familia muy luchadora. Pero si me preguntái si a veces me canso y me agoto, obvio que me canso. Yo no soy superman, no soy el hombre araña. Es muy desgastante en lo personal. Siempre tengo la esperanza de que en el futuro gobierno vamos a empezar a limpiar la casa. Me encantaría que Hinzpeter fuera juzgado por su colaboración con el narcotráfico y la DEA. Me encantaría que se investigaran sus nexos con la Mossad y la CIA. Creo que la gente está esperando que se termine el abuso. Yo lo que quiero es justicia. Sí, a lo mejor se me pasa la mano en este rol de periodismo más combativo. Si lo hacís tú, yo no lo hago más. Necesito que alguien lo haga. Si el The Clinic agarra mis banderas, feliz.

SUBSECRETARIO MERY

¿Cuáles son los nexos de Hinzpeter con la Mossad?
-Están muy bien especificados en dos documentales que se llaman El Narcocomplot y el Fraude Hinzpeteriano. En ese queda claro que Saif Khan (el pakistaní acusado de terrorismo) es utilizado para justificar un plan mayor de orden mundial en el sentido de que habían células terroristas en el mundo. Saif Khan era un pobre weón pakistaní que había llegado a Chile a conocer a una mina por internet y que terminan citándolo a la embajada norteamericana. El agente de la CIA que tiene relaciones directas con Hinzpeter articula este montaje. En el caso de la DEA y la CIA, Hinzpeter esconde información en donde se le entregaron datos precisos de cómo se internaba cocaína a Chile. Entonces, ¿qué más quieren? Una foto de este weón dentro de la CIA? ¿Cómo nadie hace la pega?

¿Has pensado en ser candidato?
-Me dio risa cuando vi ese facebook proponiéndome como candidato presidencial. Creo que fue una jugada para probar mi ego o que esperara alguien -no sé quién- que yo saliera diciendo, “oye, mira, tengo un grupo de adherentes”. La verdad no se me ha pasado por la cabeza. Mi prioridad es Franco Parisi y lo que él representa. Creo que sería una locura ser candidato presidencial hoy día. Creo que fue una jugarreta de facebook nada más.

¿Qué pasa con tu ego?
-Bien gracias, en la casa, jaja. Eso es un trabajo muy duro para mí porque si uno revisa la historia, desde el Pato Mery que pelea con el Pato Laguna por salir en la prensa y entrar en farándula, a lo que soy hoy día, no sé si he madurado o me importa menos. Pero también ha sido a base de golpes duros, me ha tocado enfrentar hueás durísimas, y desde esa perspectiva la validación me importa menos. Qué pasa con mis pares, los periodistas. Creo que yo podría tener un espacio en la televisión chilena, en la radio, y ese espacio nunca va a existir proque me tienen susto, y no me provoca ni rabia ni resentimiento. No me interesa. Panorama News va a seguir existiendo y va a seguir poniendo marcas periodísticas y si nos validan o no no es tema.

¿Cuál es la clave para levantar presidenciales como Marco y Franco?
-Es una buena pregunta. Mucho trabajo, yo creo que en esto el 80% es suerte… Muchos asesores comunicacionales cometen un error, que es agarrar un candidato y tratar de transformarlo en algo. Creo que en los casos de Franco y Marco tuve la capacidad de descubrir, a través de sus debilidades, sus fortalezas. Un ejemplo: en vez de pelear con Marco para que hablara más lento, nosotros levantábamos esas ansias de juventud, esas ganas de decir muchas cosas en poco tiempo. En el caso de Franco, su ingenuidad, su capacidad académica superior, su identidad como profesor, sus características de buena persona, son lo que utilizamos para levantarlo. Pero de verdad requiere mucho trabajo y la fórmula del éxito pasa por saber sintonizarse con la ciudadanía. Franco logró sintonizarse con esa clase media aspiracional, o esa gente incluso de centroderecha que no creía que en Chile habían muchos abusos, con esa gente de izquierda -yo creo que al final nuestro proyecto terminó siendo progresista de izquierda- tradicional. Yo creo que esa es mi gracia, tener la intuición.

¿Qué piensas de Marco Enríquez hoy?
-Con Marco ya llegué a un nivel de odiosidad personal, yo quedé muy dolido con Marco. Fue muy egoista conmigo, no sabe dar las gracias a sus colaboradores. Me carga su relación con Max Marambio, con Cueto, con Piñera, siempre he pensado que lo financia la derecha más dura económica. Eso me revuelve la guata. Pero si se da la oportunidad algún día nos sentaremos. Marco es muy ninguneador, muy mirador en menos, y tengo la sensación de que a estas alturas de la vida no estoy para llevarle el maletín a nadie. Para ser justos, creo que es muy trabajador, inteligente, empeñoso y muy hábil en política. Con todos los problemas personales que pueda tener con él, si yo fuera Michelle Bachelet, incluiría en el gabinete a MEO. A Franco también. No te voy a decir que yo debería ser subsecretario, porque eso no va a suceder ni en este ni en ningún gobierno.

¿Por qué?
-Porque tengo muchos enemigos internos. Yo creo que en el círculo de la presidenta soy bien mirado, te lo digo por las cosas que he escuchado, pero los partidos políticos me aborrecen porque yo siempre he levantado el discurso de las malas prácticas. Si me llegaran a ofrecer una subsecretaría, cuántos nombres dirían “él está vetado”. Imagínate me designan subsecretario general de gobierno. Mi primera misión sería cerrar El Mercurio. ¿Cuánto duraría en ese cargo? Menos de lo que duró Mirko Macari en La Nación. 24 horas. No va a pasar.

¿Qué es del Frafrá?
-Está enfermo, gravemente enfermo. Tuvo dos, tres infartos, uno cerebral, quedó como un niño de diez años. No tengo relación con él, alguna vez lo fui a ver a la clínica, lo vi conectado muriéndose, no he sabido nada más. Y si lo viera no me reconocería, es como un niño de diez años, quedó así de mal. Creo que fueron injustos con él. Matthei y la derecha dura nunca le perdonaron que haya levantado su candidatura presidencial. Pinochet le roba el Banco Nacional. Por eso yo lo respeto en lo político, porque terminó muy cagado a Alessandri y el tipo sacó el 15%. MEO es más parecido a Frafra, porque armó un partido. Siempre fue más político. Y Franco no, es más ingenuo, que vino de la academia y aprendió rápido.

¿Quién se quedó con el porsche de Parisi?
-Un equis. No sé quién es, pero lo vendió en 27 millones.