Al ser reemplazado en el duelo ante el Celta de Vigo, el volante argentino Ángel Di María salió del campo y se llevó una mano hacia sus genitales, justo antes de salir de la cancha.

El gesto tiene la toletole en la hinchada merengue, que debate sobre el gesto que hizo el seleccionado argentino.

En tanto, el mediocampista intentó justificar su feo gesto negando que fuera dirigido a la afición: “Sólo me acomodé y seguí corriendo”.

“si estuviera caliente, como dicen, no hubiera saludado a nadie. Salí con toda naturalidad. Nunca he tenido problemas con nadie. Sentí que una mitad aplaudía y la otra silbaba. Siempre tengo que estar aclarando lo que hago”, dijo el argentino que le quitó el record a Christopher Toselli en el Mundial sub 20 de Canadá, en declaraciones a Fox Sports Radio.