En el tercer día del juicio en contra de Celestino Córdova, acusado por incendio terrorista con resultado de muerte, se confirmó que el matrimonio Luchsinger-MacKay murió calcinado en el interior de su casa ubicada en la granja Lumahue. El incendio se generó por dos focos en la cocina, con llamas que alcanzaron casi 900 grados Celsius.

Según indica El Mercurio, la fiscalía y los querellantes expusieron sus pruebas centradas en las declaraciones de tres peritos de la Policía de Investigaciones (PDI), Carabineros y Bomberos con el fin de probar la intencionalidad de incendio.

El informe que expuso el Departamento Técnico de Bomberos y dos médicos del Servicio Médico Legal (SML), incluyó la revisión de fotografías con los cuerpos de las víctimas, por lo que los hijos del matrimonio decidieron abandonar la sala.

Marco Aguayo, un bombero que estuvo presente señaló que “la fuerza del fuego desplomó el segundo piso y los cuerpos fueron hallados en el suelo sobre los restos de un colchón”. Pos su parte, Lorena Ibache, doctora del SML, afirmó que el matrimonio falleció calcinado y no por asfixia, a pesar de que la inhalación de monóxido de carbono “probablemente produjo un estado de inconsciencia”.

Durante la audiencia, Celestino Córdova se mantuvo en silencio, inexpresivo y con la mirada fija en las fotografías de las víctimas.