*Fotografía: Alejandro Olivares.

¿Cuáles fueron los privilegios de ser hijo del presidente?
En Chile los hijos de los presidentes llevan una vida súper normal y nosotros dijimos que no a la escolta. En ese momento estaba soltero y que te sigan a todos lados te mata: estai con una mina y tienes un compadre parado atrás.

¿Viajaste harto?
Me pasé el último año y medio viviendo en Estados Unidos, en San Francisco.

¿Pero viajaste con tu papá?
Separamos la familia de lo que era el gobierno: jamás hubiera trabajado en La Moneda y jamás hubiera trabajado en una empresa de mi papá. Traté de buscar un espacio más independiente, no porque tu papá sea presidente vas a estar viajando con él. Una vez, sí, lo acompañé a una gira por Asia, fue una bonita experiencia.

¿No te interesa la política?
No me llama la atención ser político, pero sí me gusta opinar, como a cualquier ciudadano, aunque no tengo ganas de militar.

¿Te defines como una persona de derecha?
Antes me hacía esa pregunta y me complicaba mucho, pero hoy puedo decir que me siento mucho más identificado con estos nuevos segmentos de centro derecha, que se salen de esta caricatura de la derecha conservadora y dogmática.

¿No te sentías representado ni por la UDI ni RN?
Ni RN ni la UDI me representan. Encuentro muchas simpatías con algunos temas, pero no me siento cómodo diciendo: “yo estoy aquí”.

¿Qué te contaban en la casa sobre Pinochet?
De chico siempre se habló de dictadura, pero nunca ha sido una imposición. Nosotros expresamos nuestras ideas y mi papá, las suyas.

Eres una nueva generación que no se confunde con esas cosas.
Mi generación es mucho más clara en ese punto. No conozco casi ninguna persona de mi edad que dude de que acá hubo una dictadura y que se violaron los derechos humanos. Al mismo tiempo, sí, soy muy crítico a la Unidad Popular, y no tengo esa mirada romántica que tienen algunos: Chile era un país en una situación bien parecida a Venezuela, un pésimo gobierno.

¿Sientes que el gran legado de tu padre fue lo que hizo para los 40 años del Golpe?
El legado de mi papá va por varias partes: crecimiento económico, pleno empleo, eliminación del 7% a los jubilados, el postnatal de seis meses. Una de las cosas por las que va a ser más recordado, sí, es por haber mostrado una nueva derecha, desmarcada de Pinochet y abierta valóricamente. Hay muchos jóvenes independientes que antes de este gobierno no conocían el servicio público y en ellos veo el recambio generacional con mucha más fuerza que en las bases de los partido políticos de la Alianza.

¿Son ellos los llamados a tomarse los espacios de la centro derecha?
Ellos están llamados a tomarse todas las plataformas, porque son personas que vienen con mucha energía, con harto nivel profesional y técnico, y con nuevas ideas.

¿Te gustaría que tu papá volviera el 2018?
En lo personal, no. La presidencia tiene un costo bastante alto. El desgaste que tuvo en estos cuatro años de pega fue grande y claramente a su edad ya empieza a pasarle la cuenta. En cuatro años más mi papá va a tener 69 años, pero si es lo que le toca no voy a dudar en apoyarlo.

¿Qué crees que hará?
Él cumplió un ciclo bastante contento. Creo que con esta fundación quiere crear una plataforma para apoyar a los jóvenes independientes que le interesan las políticas públicas

Los que miramos un poco más debajo del agua, creemos que esa fundación es la plataforma para el 2018.
Yo de verdad creo que no. Si le hubieses preguntado si quería un año más, te hubiese contestado que sí, pero volver cuatro años más yo creo que no.

¿Lo viste envejecer mucho en este tiempo?
Lo vi sacarse la mierda trabajando. Llegaba a la casa a las once de la noche y lo veía sentado con su regla y su lápiz Bic, subrayando, estudiando. Eso pasa la cuenta. En Tantauco hicimos un trekking que hace cinco años no hacía y le costó harto.

Terminó en el hospital.
No, eso fue una exageración, se cayó y después de dos días le seguía doliendo y fue a un hospital, pero terminó el trekking.

¿Qué quiere hacer tu papá ahora?
Ahora tiene planeado un viaje con los nietos. Mi papá es lo más guaguatero que hay y tiene un viaje planeado a Disney con ellos.

¿Tienes los libros de las Piñericosas?
Mi papá los tiene, yo no.

¿Te ríes cuando los ves?
Los encuentro divertidos, me parece sano tener humor y creo que no hace daño.

¿Qué es lo que más te hizo reír?
Cuando se cayó en Puente Alto. Yo estaba en Estados Unidos y me llegaban memes de todo tipo, y los mandábamos entre la familia. La noche cuando fue el cambio de mando se hizo una comida con los ministros y en el video que le hicieron a mi papá pusieron todas estas tallas. A veces hay que reírse de uno mismo.

¿Es bueno para caerse?
No. Es un chiste, mi papá, siempre ha sido buen deportista, pero estar tanto en terreno lo lleva a exponerse un poco más. La cuestión de Puente Alto, de estar subido encima de la torre, va en su personalidad. Eso no lo va a cambiar, por más que le digan: “quédate detrás de esta línea, sé más cauto”.

LAS IDEAS DE LA DERECHA
¿Fracasaron las ideas de la derecha?
El gran triunfo de la derecha es la alternancia. Hace un tiempo dije acá mismo que ojalá la derecha no estuviera 20 años en el poder. Hoy es importante que se dé la alternancia, que se limpien las cañerías. No siento que la derecha haya perdido, porque mi papá salió con un apoyo del 50% y dejó una economía potente.

¿Cuál crees que debe ser la labor del Estado?
La libertad es un principio fundamental, por lo tanto no creo en un Estado que te dicte cómo crecer o cómo educarte. El Estado debe garantizar que todos los derechos básicos sean de calidad, pero siempre en libertad. Por ejemplo, educación sin lucro, sin abuso, pero con libertad.

¿Gratuita para todos o menos para el que pueda pagarla?
La gratuidad debería ser para las personas que la necesitan, porque me imagino que el 20% más pudiente de Chile puede pagar su educación. Me parecería absurdo que los impuestos pagaran la educación del 1% más rico, sería injusto.

Sería mucho mejor que el 1% más rico pagara más impuestos.
No soy experto tributario, pero si el modelo va así, de todas maneras.

¿Estás a favor del aborto?
El aborto no.

¿En ningún caso?
Estoy dispuesto a que se realice en caso de violación, o cuando la mamá va a morir.

Eres gradual en términos valóricos.
Sí. Por ejemplo, en el tema de los homosexuales, estoy 100% a favor de la AVP, creo que es el paso más obvio para llegar al matrimonio, con el que también estoy 100% a favor, porque me parece absurdo que ciudadanos tengan derechos diferentes.

¿Imagino, entonces, que no tienes problema en que los homosexuales puedan adoptar niños?
No tengo ninguna evidencia para pensar que una pareja de homosexuales no va a ser igual de buena que una pareja heterosexual para criar un hijo. Esto se trata de amor.

¿Cuál es tu posición frente a la eutanasia?
No tengo una postura 100% clara, no es un tema en el que me haya detenido mucho a pensar.

Pero si estuvieras en una situación irreversible ¿pedirías que te desconectaran?
Si estoy en una situación 100% artificial, prefiero que me desconecten.

¿Cuál es tu relación con la marihuana?
Me parece absurdo esa dicotomía de marihuana v/s trago. Se ve a la marihuana como la cocaína, y eso me parece absurdo. Me parece razonable sacar la marihuana de la lista de drogas duras. Yo he estado en California, donde el consumo es legal y no pasa nada, funciona súper bien. El cultivo personal no me parece una locura.

¿Lo has conversado con tu papá?
La marihuana no ha sido un tema que hemos tocado.

¿Has fumado marihuana
No, no fumo marihuana.

¿Fumaste alguna vez?
Tuve una infancia y una juventud como la de todos.

FORTUNA
¿Te gustaría administrar la fortuna de tu papá en algún momento?
No sé lo que va a pasar. Mi papá es muy proclive al modelo americano: crear fundaciones que permitan que eso se vaya a la comunidad. Yo creo que en lo que le queda de vida va a dedicarse a mejorar Chile.

Quizás no quede nada de herencia.
Eso no es de mi diario interés, para nada. A mí me gusta el emprendimiento, crear empresas. No me atrae para nada una vida más ostentosa de lo que tengo hoy: prefiero andar en bicicleta que en auto; un departamento chico a una casa grande.

¿Eres partidario de que tu papá done su fortuna?
Es más sano que ir heredando la plata sin gastarla y sólo haciéndola crecer. La plata tiene que estar al servicio del bien y, en ese sentido, si mi papá se la puede jugar por el proyecto del Mapocho navegable o proyectos energéticos para Chile, yo lo apoyaría 100%.

Tu postura es totalmente distinta a lo que uno ve en otros herederos de millonarios, que asumen tempranamente la fortuna familiar.
Tal vez soy totalmente ignorante en el tema y quizás el rol que los otros herederos están cumpliendo es sumamente importante. Pero, conociendo a mi papá, no creo que vaya muy por ahí la cosa. A él no le interesa que su herencia sea una cuenta bancaria grande, sino que quiere que Chile sea un mejor país.

¿Tienes un camino propio?
Es la creencia que hemos tenido. Por ejemplo, en Estados Unidos me fui a vivir con mi mujer en un estudio en el centro de San Francisco, en uno de los barrios más homeless. Pepe Mujica para mí es un ícono. Él dijo: “pobres son los que dicen que soy pobre”. Yo jamás diría que soy pobre, pero creo que después de satisfacer las necesidades básicas, nuestra sociedad de consumo nos hace caer en un círculo vicioso: entre más tienes más esclavo eres.

¿Has conocido gente así?
Sí, en todos los niveles. Empiezas por tener un auto, después la casa y al final pasas más tiempo pendiente de eso que de hacer las cosas que te gustan. ¿Qué es más importante: la casa en la playa o irte a surfear?

¿Tu papá es esclavo de lo que tiene?
Mi papá puede tener mucho porque ha hecho muchas cosas, pero en su día a día es muy austero. Si ves las camisas que tiene son las mismas de toda la vida, no se compra ropa.

Si tuviera las mismas camisas tendrían roto el cuello.
Lo que te quiero decir es que mi papá no se anda comprando ropa. Antes de ser presidente nunca lo vi comprándose un auto nuevo, porque no le interesan mucho esas cosas. Mi papá es súper libre: lo llevas a una playa y con un libro está feliz, no necesita más.

Uno tiene la sensación de que pasa lo contrario, por algo le costó vender Lan.
Vender Lan fue un proceso bien grande, por lo complejo de la operación y porque Lan fue un emprendimiento de muchos años: cuando uno se ha metido con el corazón, con las patas, y con las manos en un proyecto, no debe ser fácil desligarse.

¿En qué momento de tu vida te diste cuenta que tu familia tenía dinero?
Lo supe más bien por fuera, por mis compañeros en el colegio.

¿Te daban mesada?
Sí, nos daban mesada, igual que a mis compañeros. Pero, por ejemplo, yo a mi universidad me iba en micro. Para mí nunca fue un tema eso.

¿Siempre tuviste lo que querías en tu casa?
No, mi viejo es súper pragmático en ese sentido, lo que menos quería era que fuéramos niñitos mimados: tenías que ganarte las cosas con notas o ayudando.

Hay un mito que dice que tu papá es medio tacaño.
No, mi papá no es tacaño, pero sí le da mucho valor a las cosas.

¿No le gusta el derroche?
Eso le molesta mucho. Mi viejo me enseñó a decir que no hay que porqué buscar siempre algo nuevo, algo mejor. Cuando chico quería una bicicleta y él te decía: “qué te pasa, tu bicicleta está perfecta, ni cagando”. Era en esa línea.

LOS PIÑERA

¿Cuánto pesa el apellido?
En nuestro emprendimiento estamos 100% enfocados en Estados Unidos y allá el “quién eres tú” pesa menos que un huevo.

¿Y acá en Chile?
Acá sí pesa el apellido.

Tu mamá contó en una entrevista que habían dejado de tomar Coca Cola cuando estábamos en crisis. Me imagino que fue una broma.
Le hicieron harto bullyng con esa frase. No se trata de un tema de austeridad, sino más bien de sanidad. Hoy, la mayoría de las mamás crían a sus niños con agua, por eso es que desde que nacieron mis sobrinos que en mi casa cada vez que ven una Coca Cola pegan un grito. Tomábamos con suerte los fines de semana. Mi mamá quería que fuéramos más sanos: me cambiaron la mayo por mayo light, había lechuga y tomate.

Sentiste alguna vez la ausencia de tu papá.
Sí, pero como que nos obligó a crearnos rituales. Cuando era chico y estaba en el Congreso, dormía afuera, y uno igual se daba cuenta. Decía: “chuta, el papá está poco”, pero eso mismo nos llevó a fortalecer las cosas. Aparte, mi mamá hizo una pega de oro, era híper presente, iba a todas nuestras reuniones de apoderados, y mi papá supo acoplarse estando para nuestras graduaciones.

¿Cómo es tu relación con el “Negro” Piñera?
Muy buena. El Negro es un tipo muy cariñoso, carismático, entretenido.

¿Es tu tío favorito?
No, pero el Negro es claramente uno de los más entretenidos y como desde los 18 ya estaba carreteando con él. Lo divertido es que no conozco ningún hueón que no haya carreteado con el Negro. Todo el mundo me dice: “conocí a tu tío, me pegué un carrete”.

Tu tío era famoso cuando los Piñera no eran conocidos.
Sí, yo creo que al Negro le jugó muy en contra que mi papá fuera presidente, porque lo asociaron al tema político. Yo creo que el Negro ha vivido la vida de diez personas, fácil.

El cura Berríos hablaba de la gente que vive en la “Cota mil” como los que viven en una burbuja ¿Te sientes parte de eso?
No, si me preguntas si prefiero vivir en Lastarria o La Dehesa, preferiría mil veces en Lastarria o Bellavista.

No tienes problema con bajar de Plaza Italia.
Me estai tirando una caricatura. En la universidad conocí gente que tenía esa mirada un poco sesgada. Allá había gente que me decía: “¿no tienes auto? Yo pensaba que andabas en un Ferrari con chofer”.

Se hacían una falsa imagen de ti.
Muchas veces las personas, cuando escuchaban Piñera, pensaban en esta imagen de que uno está forrado en plata, que no tienes que trabajar y que puedes dedicarte a viajar. Si le dijera a mi viejo que quiero eso me pega diez patadas en el poto.

¿Cuáles son tus lujos?
Lo más rico es hacer deporte y tomarse una michelada. Me encanta escaparme a la playa el fin de semana y hacer surf. También tengo el Guitar Hero, con batería, micrófono y guitarra.