Luego de que el parlamentario Alberto Espina (RN) propusiera plebiscitar los cambios que se aprueben en el Congreso cuando se legisle la reforma constitucional, que comprometió el programa del Gobierno, diversas opiniones surgieron en la oposición. Mientras que la UDI rechazó la idea de Espina, Amplitud respaldó la posible medida.

Un fuerte debate se generó entre actores de los partidos de la alianza, con la polémica propuesta de Alberto Espina, que pretende consultar vía plebiscito, los puntos que se acuerden en el Congreso para llegar a una nueva carta fundamental.

La idea que en los últimos días había sido promovida por la Nueva Mayoría, como una alternativa a la que se barajó en la campaña de Michelle Bachelet, de una Asamblea Constituyente, fue rescatada por el senador, que en entrevista con La Segunda la semana pasada, declaró que “se debe hacer un debate en el Congreso, abierto a la ciudadanía a través de las organizaciones sociales. Lo que acordemos se plebiscita”, precisando que “me refiero al proyecto que se apruebe con los quórum correspondientes”.

El parlamentario expresó que para llegar a aplicar la medida, se debería realizar una enmienda en la constitución actual para plebiscitar los cambios que se acuerden en el Congreso. “Para la tramitación de la reforma constitucional hay tres etapas: una amplia consulta ciudadana, una discusión al interior del Congreso y un plebiscito para la ratificación ciudadana”, dijo Espina.

La senadora Lily Pérez, manifestó su apoyo a la idea propuesta por su ex compañero de RN, “como la Constitución es un gran pacto social, hay que contemplar que cualquier enmienda o gran reforma sin duda que va a tener que ser plebiscitado”, dijo la parlamentaria de Amplitud, agregando que “con Espina coincidimos en la primera reunión sobre que los plebiscitos son algo que va a tener que estar sobre la mesa”.

Además en relación a la postura de la derecha sobre la pérdida de institucionalidad del Congreso que supondría esta medida, Pérez opinó que “nos haría muy bien perder un poco de poder y dárselo a la ciudadanía, que lo reclama fuertemente”. Para la parlamentaria es el mejor camino ya que “el otro es derechamente una Asamblea Constituyente; quienes la plantean no tienen mucha idea de lo que dicen. No hay mejor forma que un plebiscito”.

Por su parte el presidente de la UDI, Patricio Melero, dijo que la idea de Espina “es un camino que debilita la institucionalidad , si hay una mayoría clara en el Parlamento para llevar adelante una reforma”, agregando que “cuando uno plantea que las reformas constitucionales tienen que llevarse a cabo por la vía institucional, eso implica fortalecer la democracia representativa, y no es necesario someter lo que el Parlamento resuelva a una instancia ulterior”.

Para el timonel del partido gremialista, el adoptar esta iniciativa sería riesgoso, puesto que es una puerta que costaría mucho cerrar, “se cuestiona la representatividad, hoy es la reforma constitucional, mañana la tributaria, y después cualquier cosa”, dijo Melero.

Asimismo, Hernán Larraín, quien es miembro de la Comisión de Constitución dijo en relación a la propuesta de Espina que es “prematuro entrar a este tipo de propuestas cuando aún no conocemos lo que va a plantear el gobierno”.

Aunque sostuvo que “esa idea evidentemente tiene pros y contras” y agregó que en relación al tema “la oposición debe actuar unida” o “dejará de existir y será completamente irrelevante”.

Para el senador RN, Andrés Allamand esta “es una alternativa que habrá que estudiar en su momento”, según el parlamentario la Nueva Mayoría opera con doble estándar, “en materia de legitimidad del Congreso y la Constitución: el Parlamento es legítimo par aprobar la reforma tributaria, cambios negativos a educación y cualquier modificación, pero misteriosamente no lo es para el tema constitucional”, dijo.

Allamand además sostuvo que, “el Congreso tiene plena legitimidad para abordar los cambios constitucionales a que arribe después de un proceso deliberativo y con amplia participación ciudadana”, pero que “no me parece correcto que sea un elástico con el que la Nueva Mayoría juegue a su antojo”.