Los trabajadores manifestaron hoy su apoyo a las reformas que impulsa el Gobierno de Michelle Bachelet, pero advirtieron de que no dejarán “la calle ni la presión” para que se hagan realidad.

“Lo reafirmamos de cara a los trabajadores. Somos y seremos los más leales con las transformaciones que Chile demanda y asimismo los que más presionaremos porque se cumpla el programa de gobierno”, afirmo Bárbara Figueroa, presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

“Somos leales, pero no abandonaremos la calle”, sostuvo la dirigente en el mitin con que culminó en Santiago una multitudinaria marcha conmemorativa del Día Internacional de los Trabajadores.

A la manifestación, según fuentes policiales, asistieron unas 10.000 personas, aunque los organizadores aseguran que fueron muchísimas más.

La marcha -que por primera vez en muchos años pasó frente al emblemático palacio de la Moneda, sede del Gobierno- contó con la presencia de varios ministros, entre ellos la titular de Trabajo, Javiera Blanco; la de Desarrollo Social, Fernanda Villegas, y el ministro portavoz, Álvaro Elizalde.

Al término del acto, hubo algunos disturbios provocados por jóvenes encapuchados que gritaban consignas anarquistas que primero fueron neutralizados por el servicio de orden de la manifestación y después por los carabineros, algunos de los cuales fueron agredidos.

Una motocicleta policial fue quemada por los encapuchados, que finalmente se dispersaron.

En su discurso, Bárbara Figueroa manifestó el respaldo de los trabajadores a la reforma tributaria que promueve el Gobierno de Michelle Bachelet para financiar cambios al sistema educativo.

La líder de los trabajadores defendió una reforma laboral sobre la base de contar “sindicatos más fuertes y con igualdad de condiciones” para negociar con las empresas.

En Chile, la normativa laboral, impuesta durante la dictadura de Augusto Pinochet restringe la formación de sindicatos, la negociación colectiva y el derecho a huelga, permitiendo a las empresas contratar reemplazos en este último caso.

La reforma laboral “es una materia que hemos anhelado”, remarcó Bárbara Figueroa, quien recordó al Ejecutivo su promesa de considerar los cambios en esta área “el cuarto pilar” junto con la reforma tributaria, la educativa y una nueva Constitución