Era el 3 de marzo del 2007 cuando Rodrigo Cisternas y un grupo de manifestantes, protestaban contra las malas condiciones de trabajo en la planta Horcones de la Celulosa Arauco, empresa propiedad del grupo Angelini.

Después de un rato de empezada la protesta llegaron los Carabineros y la reprimieron violentamente, resultando Cisternas muerto, presuntamente, por las balas que un carabinero disparó.

Hoy, tras siete años de su muerte, llegaron representantes de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC), la CUT y gremios forestales, para conmemorar la fecha de la muerte de Cisternas, que hasta el día de hoy no se ha clarificado. En tribunales no hallaron culpables y cerraron el caso, mientras que la familia del fallecido pide la reapertura para poder juzgar a los responsables de su muerte.

Las organizaciones sociales pidieron a Michelle Bachelet que se pronuncie sobre este tema, teniendo en cuenta que el presunto asesinato por parte de Carabineros ocurrió en 2007, durante el primer gobierno de la actual presidenta, según informó Bío Bío.