El gobierno evalúa un recinto penitenciario especial para los mapuches condenados o detenidos por la justicia.

De acuerdo a una crónica de El Mercurio, la idea salió desde el Ministerio de Justicia José Antonio Gómez, lego de reunirse con familiares de autodenominados presos políticos.

“Respecto de los recintos penales, les señalé que podíamos trasladarlos a un centro de rehabilitación y trabajo cerrado que queda en Collipulli, que es una cárcel, y que al lado tenemos 4 mil o 5 mil metros cuadrados que pueden ser utilizados”, dijo Gómez.

El recinto, al menos hasta ahora, estaría ubicado en Región de La Araucanía y las posibles accione se coordinan con el Ministerio del Interior y dirigentes de la etnia.

De acuerdo al matutino de Agustín Edwards, el recinto permitiría a los mapuches que enfrentan problemas judiciales, realizar las ceremonias típicas y preservar su cultura tras las rejas y cultivar la tierra.

Uno de los lugares que podría utilizarse sería uno colindante con la cárcel de Collipulli, que después del 27-F quedó inutilizado.

Básicamente, las medidas del gobierno se enmarcan dentro del Convenio 169 de la OIT respecto a los pueblos indígenas. El instrumento internacional, establece que el servicio de prisiones debe proporcionar a personas de una etnia un régimen penitenciario especial para preservar sus tradiciones.

De hecho, señala El Mercurio, varios abogados defensores de los mapuches que enfrentan problemas judiciales, han solicitado el traslado de sus patrocinados. Fundamentalmente, argumentan que no pueden estar aislados, ya que su cultura establece que deben vivir en comunidad y cerca del cultivo de tierra.

Actualmente, algunos condenados se encuentran recluidos en el penal El Manzano de Concepción. Se trata de Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo, de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).

La idea del nuevo penal también fue abordada durante la semana por el subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy, el intendente de La Araucanía, Francisco Huenchumilla y el jefe de la Conadi, Alberto Pizarro. Todo apunta a mejoras las relaciones con la etnia y apoyar sus necesidades, aseguraron en el Ejecutivo.