feto A1

En una misiva al director del matutino publicada este viernes 6 de junio, el lector Patricio Domínguez Valdés entregó una irónica receta para argumentar a favor de la legalización de la interrupción del embarazo, con el objetivo de revelar los supuestos artilugios retóricos de los “proaborto”.

“1. Comience diciendo que lo importante de la cuestión del aborto es discutirlo todo con madurez, altura de miras y discernimiento. Deje entrever que quien se opone al aborto no está cumpliendo con esta condición, y probablemente se trate de algún tarado, presa de tabúes ancestrales;

2. Añada que es importante ‘hacerse cargo’ de la realidad del aborto. Ingénieselas para que ‘hacerse cargo’ sea sinónimo de ‘legalizar’;

3. Haga hincapié en que usted considera que el aborto es algo malo y lamentable y que jamás abortaría, pero al mismo tiempo destaque que, como persona democrática, jamás les impondría este punto de vista a todos;

4. Haga saber que la posición proaborto es el estado de cosas en los países desarrollados, como Francia, Inglaterra o España. Omita que el aborto también está legalizado en los países más pobres del mundo, como Etiopía, Burundi y Liberia;

5. Ataque siempre el doble estándar de quienes argumentan en contra del aborto: si es derechista, enróstrele su apoyo a Pinochet; si es católico, afirme que la Iglesia no tiene autoridad para hablar de moral; si es judío, recrimínele el trato a los palestinos; si es musulmán, lamente el trato vejatorio a las mujeres, etcétera;

6. Aliñe su discurso con muchas cifras sobres los abortos clandestinos en Chile. (Si alguien señala que no puede haber cifras de hechos clandestinos, justamente porque son clandestinos, diga que esto es culpa de la prohibición del aborto, porque si hubiese aborto legal, no habría aborto clandestino);

7. Si alguien afirma que el feto es un ser humano, empéñese en mostrar que la ciencia no está de acuerdo en este punto. Si alguien le intenta mostrar paso a paso el absurdo que se sigue de asignar mediante una edad arbitraria (por ejemplo, ‘3 meses’, ’54 días’) el estatus de ‘ser humano’ a un individuo, diga que la Iglesia Católica ha cambiado su postura, porque según Santo Tomás de Aquino el feto no era persona;

8. Si alguien se empeña en mostrarle mediante conceptos filosóficos que un feto es un ser humano y, por ende, sujeto de derechos, niegue que la metafísica provea de conocimiento cierto (hay que ser racional pero no tanto), y

9. Si alguien intenta mostrar que el feto es un ser humano con independencia de su edad, no tenga vergüenza intelectual en decir que ‘la humanización del feto surge de la relación cultural con la madre, cuando el embarazo es un estado deseado y la madre se desdobla en su sentir, dando origen a un ser que tiene nombre y futuro’ (H. Maturana, sic).”