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Luego de que los senadores Jaime Quintana (PPD) y Fulvio Rossi (PS) lo acusaran de “bloquear” la reforma educacional ayer en la comisión de Educación, el presidente de la DC, Ignacio Walker, respondió con fuerza a sus socios de conglomerado.

“En los ocho años en que he sido diputado y los cuatro en que he sido senador, nunca me había encontrado con una decisión tan frívola, liviana e irresponsable de querer someter a votación un proyecto de la mayor importancia, en la segunda sesión de su tramitación, sin ninguna audiencia ni debate entre los miembros de la Comisión”, acusa en una carta al director de El Mercurio.

“¿A qué se puede haber debido entonces la iniciativa sorpresiva del presidente de la Comisión? Seguramente a avanzar un peldaño más en la ‘doctrina Rossi’, según la cual ‘el problema es la DC, como siempre’ (como lo indicara el mismo senador hace un par de semanas en declaraciones a ‘El Mercurio’)”, sentencia Walker.

En esa linea, el falangista indica que como el militante PS “vio que yo pedía un par de sesiones más, para hacer bien la pega y escuchar a la lista de invitados que ya habíamos propuesto, y al constatar que ello coincidía con la opinión de los senadores Allamand y Von Baer, seguramente vio una oportunidad inmejorable para demostrar que Walker y la DC están más cerca de la derecha y la oposición, que del gobierno y la Nueva Mayoría”.

“Nada ni nadie me separarán nunca de lo que he practicado durante toda mi vida parlamentaria: hacer bien la pega, con sentido de la seriedad y la responsabilidad, así moleste al senador Rossi y a su ocasional aliado, el senador Quintana, supuestamente representantes del ala ‘progresista’ de la Nueva Mayoría -ala progresista, insisto, que quería legislar entre cuatro paredes, sin escuchar a la ciudadanía y a las organizaciones sociales, contrariando lo que a estas alturas es como una doctrina del gobierno de la Presidenta Bachelet y de la Nueva Mayoría (y en buena hora)”, expresa el senador.

“La agenda legislativa que estamos conociendo en el Parlamento es demasiado sustantiva e importante, y la presión parlamentaria a que estamos sometidos es demasiado intensa, como para caer en la liviandad, la superficialidad y la irresponsabilidad del apuro, el tratamiento express y la tentación de legislar de espaldas a la ciudadanía”, concluye.