Por más de tres horas fue careado esta mañana el coronel y ex alcalde de Providencia Cristián Labbé en una de las aristas del llamado caso Tejas Verdes. Labbé, había solicitado esta diligencia para realizarla con Anatolio Zárate y Patricio Salvo.

Particularmente, Zárate ha acusado en otros procesos a Labbé de haberlo torturado en Tejas Verdes y además haber pertenecido a la estructura de esa unidad militar durante el primer año de la Dictadura.

Según Zárate, Labbé negó su presencia en el regimiento en cuestión, mientras que él se mantuvo en sus dichos.

Labbé se retiró a las 12.10 en la camioneta que conducía, que fue golpeada por los familiares y víctimas de Tejas Verdes que se encontraban apostados en las afueras del estacionamiento del Tribunal de Alzada sanmiguelino.

Hay que recordar que en Tejas Verdes, Manuel Contreras el “Mamo”, fue creando desde al menos 1972 lo que después sería conocido como la Dirección de Inteligencia Nacional.

En esa estructura, Labbé fue profesor de interrogatorio, pero hasta ahora no ha sido procesado en ninguna causa por violaciones a Derechos Humanos, respecto de aplicación de torturas a los detenidos.

Además fue desde Tejas Verdes desde donde salió un amplio contingente militar el día del golpe, con destino a Santiago y parte de los efectivos se hicieron cargo del Estadio Chile, donde fue asesinado Víctor Jara. Es por ello que Tejas Verdes volvió a cobrar importancia en la investigación del crimen artista.

Cristián Labbé fue parte de la guardia personal de Pinochet y en ese contexto ha señalado en sus declaraciones, que fue encuadrado en la DINA, no porque perteneciera a los aparatos de tortura y desaparición del organismo represivo. De hecho Labbe publicó un libro donde cuenta todas las vivencias como escolta del ex dictador.

Luego del interrogatorio de hoy la magistrada debe evaluar si los antecedentes que constan en la causa existen presunciones fundadas para someter a proceso a Labbé por el delito de tortura.

La ministra Marianela Cifuentes lleva poco de un año en su cargo y reemplazó al fallecido Alejandro Solís, también de la corte de San Miguel, todos designados como ministros con dedicación preferencial para agotar las investigaciones por casos de derechos humanos.