caballos
Foto: Pantallazo de YouTube

Según las consideraciones de la naturaleza, los únicos caballos salvajes son los de Przewalski, también conocido como “caballo salvaje mongol”. Otras especies, como los “mustang” que habitan en norteamérica, si bien viven en libertad, son descendientes de caballos domésticos. Según Miguel Serka, acusado a través de un reportaje en Chilevisión de cazar y matar los caballos de la Estancia Yendegaia, sería a esta última definición a la que más se asemejan estos animales del sur de Chile.

Según indica, el terreno que hoy pertenece a la fundación de Douglas Tomkins -y que fue donada al Estado de Chile-, anteriormente perteneció a su padre y luego a él mismo. “Estos caballos son caballos introducidos”, dice Serka. Y agrega que fue su propio padre quien los introdujo en la estancia: “antiguamente era normal que la ganadería tradicional, cuando uno tenía ovejas, tenía una tropilla de caballos porque para el invierno era necesario abrirle camino a las ovejas para poder transportarlas después de las nevazones. Por lo tanto son especies introducidas, no son especies naturales. Estos caballos son ‘asilvestrados’”.

¿Qué es eso?
Que fue en algún momento un caballo dócil que producto de no tener mayor contacto con el ser humano se criaron libremente. En el momento que yo le vendí la estancia al señor Tompkins, estos caballos siguieron siendo tratados como lo que eran y comenzaron a reproducirse, esto hace 18 años atrás. Entonces el interés del señor Tompkins no era ganadero ni nada por el estilo. Y lo que pasa es que en invierno, cuando nieva, el pasto queda tapado por nieve y el animal en general no puede comer pasto y no se puede mantener. Entonces recurre a comer las hojas de los árboles. Nosotros en el campo a eso le denominamos “ramonear”. Al comer las hojas de los árboles, éstos después no se pueden desarrollar y hay muchos que incluso mueren. Entonces la intención que tiene la fundación, es precisamente el resguardo de los pulmones del mundo. Obviamente que cualquier animal que se encuentre dentro de la propiedad le va a producir un deterioro respecto del crecimiento del bosque puesto que se lo va a impedir.

Te acusaron de cazar y matar a los caballos y tú dices que no es así.
Lo que pasa es que en el contrato aparece el término caza, pero la definición de caza es captura o matanza. En este caso lo que se está haciendo es capturando. Ahora, mira, en el fondo a mí no me cancelan ni por animal capturado ni por animal muerto. A mí me cancelan con la tenencia de dicho animal. A mí no me sirve para nada un animal muerto porque no me produce utilidades y esto es un negocio. Yo necesito que se saquen vivos para poder comercializarlos. Entonces es demostrable que las acusaciones de este reportaje son cien por ciento falsas. Los servicios están en conocimiento de la actividad que se está realizando. Ya se han transportado animales para Punta Arenas, que el único medio para sacarlos es vía marítima, con sus respectivos permisos.

¿Ganas por venta o te pagan comisión?
No, por la venta del caballo. Lo que pasa es que yo lo capturo y ese caballo queda de mi propiedad. Y en este caso la fundación había estipulado una caución de dinero en base a los animales que se sacaban para que se cumpliera a cabalidad el contrato. El contrato lo que busca es sacar los caballos y los vacunos producto del daño que producen. Y eso es efectivo, pregúntaselo a cualquier ganadero.

¿Cómo surge ese contrato?
Lo que pasa es que esto nació de casualidad. Conversando con alguien de la fundación me manifestó que ellos tenían intención de sacar esos animales. Y yo fui el antiguo propietario de ese campo, por lo tanto lo conozco muy bien. Y producto de eso yo realizo un viaje a Yendegaia para ver si realmente hay una cantidad de animales que justificara un movimiento. Porque si querían retirar 15 o 50 animales, no es atractivo para nadie, puesto que esto también involucra una serie de gastos, como cualquier negocio. Como me di cuenta que efectivamente había una cantidad de animales atractiva, volví y me puse oficialmente en contacto con ellos y me ofrecí para retirar los animales en las condiciones que aparecen en el contrato. En Yendegaia no se están matando caballos. El mismo SAG puede verificar los traslados.

Entonces ¿por qué la Intendencia prohíbe o pone fin a este trabajo?
No tengo ninguna notificación de que se haya puesto fin y menos de la Intendencia ni nada. Es más, la misma carta que yo le hice llegar a todos los medios también la envié al intendente. Nadie me ha puesto en conocimiento de que esto llegue a su fin. Sí me da la impresión de que esto lo que va a lograr es acelerar el proceso de entrega. Y bueno, en mi contrato está claramente estipulado que en el momento que la fundación haga entrega de este campo al Estado, mi contrato llega hasta ahí. En ningún caso el Estado tiene que hacerse cargo de mi contrato.

En el reportaje salieron fotos de caballos heridos.
Sí, efectivamente se produjo un accidente en Yendegaia, pero fue derivado de terceros que no tenían nada que ver con la captura. Por el contrario, era el antiguo trabajador que tenía la fundación para cuidar estos animales.

¿José Alvarado Machuca?
¡Pero es que es increíble! En internet aparecen dos videos, ese es el señor Machuca cuando está faenando, cuando está vendiendo la carne, cuando está maltratando a los animales. Y ese es el testigo que presentaron. Es increíble. Nosotros estamos cerca de una localidad que se llama Puerto Williams. A cualquier persona que tú le preguntes, todo el mundo sabe que él abastecía no sólo a lanchas pesqueras sino también a veleros turísticos y a otras embarcaciones y que vendía su carne principalmente como carnada para la centolla. Pero yo no lo hago porque para mí no es negocio. Esta es una relación comercial, yo necesito tener utilidades para pagar los gastos de esta función. Y esas utilidades las obtengo vendiendo esos animales acá en Punta Arenas. Ahora, también es cierto que previamente a iniciar este trabajo yo hice un estudio de mercado donde analicé todas las posibilidades de comercialización.

¿Incluyendo la venta de carne?
También analicé la posibilidad de animales faenados y comercializar su carne, y para esto se mandaron cartas y se recibieron presupuestos y se enviaron facturas proformas a distintas personas supuestamente relacionadas con la compra de distintos tipos de animales. Pero eso fue el estudio previo. Si bien existió en algún momento la intención de poder vender estos caballos como carne, previamente cumpliendo con todas las normas de un matadero, eso hoy no se está haciendo porque no era rentable.

¿En eso se basa Andrés Cox para decir que usted le habría ofrecido carne de caballo?
El que yo le haya ofrecido, quiero aclarar que no. El señor Cox se me presentó él como un comprador de caballos y él me solicitó una factura proforma en esas condiciones. Y lo dice el mismo mail donde aparece la factura proforma: “según lo solicitado por usted”, porque él me lo solicitó de esa manera y yo se la envié.

¿Conocía de antes a Andrés Cox?
Nunca. Yo lo conocí producto de lo mismo. Él se presentó como un comprador de caballos que estaba interesado y sabía que yo tenía este contrato y él tenía interés de comprar estos caballos.

Y el accidente del caballo con la mano quebrada, ¿tiene que ver con Machuca?
Ah, el accidente famoso. Nosotros veníamos arriando una tropilla de caballos hacia el corral que está al lado de las casas de la Estancia. Ya próximos a llegar al corral, aparece, no sé si es la señora o la conviviente de él y sale de su casa con nueve perros y me enfrenta a esta tropilla. Comprenderás que los caballos al ver los perros de frente cambian su dirección bruscamente y la yegua pasa sobre su potrillo, lo que le provoca la lesión que aparece ahí. Eso es efectivo que sucedió, pero esos son los hechos de cómo ocurrieron. Este señor Machuca ya hizo abandono de la Estancia. Desde el momento que él hace abandono no ha habido ningún problema. Esta labor que yo estoy cumpliendo, la de captura de animales, es tradicional en esta zona. Y todos los que tenemos cierta experiencia en esto, sabemos perfectamente que estos hechos no se producen. No tienen por qué producirse.

Decían que andabas armado.
Yo no tengo autorización para portar armas, no es mi intención portar armas y no es mi intención disparar. La única arma de que dispongo es una ballesta. Su función es que en la punta le colocas una jeringa y en la jeringa tienes la capacidad de administrarle un tranquilizante a algún animal. No hay ningún caballo que esté lesionado producto de la aplicación de tranquilizantes. Lo que ingresa en el caballo, obviamente es la punta de la jeringa que es la que le aplica el tranquilizante. Pero el resto del dardo queda completamente afuera. De hecho, después de producido el disparo, esta flecha con el dardo queda colgando del caballo y eso después de ciertas horas o a veces uno o dos días se desprende y se cae.

Entonces ¿por qué crees que Andrés Cox hace esta denuncia?
Desgraciadamente no me consta. En todo caso, yo digo: mire señor Cox, si usted es tan defensor de los animales, yo lo desafío a que deje de obtener todos los ingresos que usted obtiene por ser vicepresidente del matadero y frigorífico Agromarin en Punta Arenas. Y que deje de obtener el lucro que obtiene producto del faenamiento de todas esas ovejas y vacunos que en su matadero faenan y conjuntamente armar una campaña en defensa de estos animales, tanto las ovejas como los vacunos. Y si usted es capaz de hacer esto yo inmediatamente paro con la captura.