Marcha Trabajadores 9
*

Hasta el año 2003, la cadena de supermercados Jumbo funcionaba bajo el nombre legal de Jumbo S.A. Mediante esa razón social se contrataban a los trabajadores, se establecían las relaciones con proveedores, y por supuesto, se imprimían las miles de boletas comerciales en cada una de sus cajas. Sin embargo, ese año, algo pasó.

En 2004, tras una larga tradición, Jumbo -el buque insignia del magnate Horst Paulmann- tomó la decisión de multi-rutearse, es decir, organizar su operación usando más de una razón social. Como primer cambio, los contratos de trabajo nunca más estuvieron relacionados a un RUT perceptor de ingresos: apareció la figura de la administradora de personal o del empleador “sin ventas” y en un comienzo se llamó Jumbo Administradora S.A., y para todo lo demás (proveedores, ventas en caja, impuestos, etc.), surgió Cencosud Supermercados S.A. Desde ese momento, Jumbo pasó a ser una marca y dejó de ser una empresa con una única razón social que la individualice.

Once años después, el proceso está tan “avanzado” que Jumbo está íntimamente relacionada con París y Santa Isabel. Así, a través de la empresa “Cencosud Retail S.A”, estas tres marcas emiten sus boletas y llevan a cabo la llamada “relación comercial” (entre clientes y empresa), y es a esa contabilidad donde van las copiosas ganancias. Esas cifras nunca serán vistas por sus trabajadores, porque su empresa – la que los emplea – “es otra”. En lo que respecta a la relación laboral (entre trabajadores y empleadores), Cencosud se divide en varias razones sociales, fiel a la lógica de utilizar administradoras de personal. La repercusión de este actuar es directa: bajo las normas laborales vigentes, los trabajadores no pueden organizarse en sindicatos grandes y negociar colectivamente. ¿Por qué? porque los empleadores son empresas distintas ante la ley.

¿Y dónde están los trabajadores? Se reparten en al menos 10 razones sociales: Jumbo Administradora S.A, Jumbo Administradora Norte S.A, Jumbo Administradora Temuco S.A, Santa Isabel Administradora Ltda., Santa Isabel Administradora Norte Ltda., Santa Isabel Administradora Sur Ltda., Paris Administradora Norte Ltda., Paris Administradora Sur Ltda., Paris Administradora Centro Ltda., Administradora de Servicios Paris Ltda.

Este caso es solo una muestra de cómo opera el multirut en Chile. Casi todas las empresas del retail y aquellas intensivas en la contratación directa de trabajadores hoy cercenan sociedades y usan el Multirut. Nada de esto sucedería si se pudiera negociar colectivamente por rama de actividad económica, tal como sucedía antes de la Dictadura y como pasa en la mayoría de las democracias.

El pasado 4 de julio, y luego de 7 años, se promulgó la ley que regulará el uso del multirut: se permite seguir utilizándolo, pero, si los trabajadores lo descubren, entonces sus sindicatos (si los tienen) pueden ir a un juicio y tratar de demostrarlo a fin de negociar con la empresa realmente existente y no con las divisiones aparentes. Si lo logran y el juez de turno así lo estima, entonces dichas organizaciones sindicales (suponiendo que hay varias), podrían unirse y negociar colectivamente de manera conjunta. En consecuencia, la ley no ataca el problema de fondo, y más bien somete un derecho fundamental como la negociación colectiva a la decisión de un tribunal de justicia y a la habilidad de los dirigentes sindicales (si es que los hay) de demostrar la existencia del multirut.

El gran empresariado está tranquilo, sus ganancias siguen aseguradas y por ahora la negociación colectiva sigue atrapada en el nivel de empresa. La herencia de la Dictadura sigue imbatible.

*Economista Fundación SOL
Facebook: Fundación SOL