atacama profe
Foto El Diario de Atacama

El caso de una profesora retirada que debe pedir plata en la vía pública relató El Diario de Atacama, dando cuenta de la indignante situación por la que atraviesan hombres y mujeres que entregaron su vida a la educación. Se trata de Alicia Morales, de tiene 71 años, quien pasa el tiempo en el centro de Copiapó, sentada sobre un piso, y con su vasito plástico esperando la caridad, afuera del principal centro comercial de la capital regional.

“Recuerdo que la Navidad del 2004 yo no tenía dinero ni siquiera para comprar un pan, ese día que lloré y me desesperé. Salí a la calle y comencé a caminar mientras continuaba llorando, llegué hasta el supermercado de Avenida Henríquez y una familia que pasaba por ahí me preguntó por qué lloraba; yo les conté que no tenía dinero y el caballero me dijo que lo esperara un minuto. El hombre volvió con algo en sus manos, me pidió que cerrara los ojos y que extendiera las mías, en ese instante me dejó una cajita de esas redondas donde vienen las papas fritas. Cuando abrí los ojos, vi que dentro había algunas monedas y un par de billetes. Luego volví a cerrar los ojos y seguí llorando, fue en ese instante que me di cuenta que comenzaba esta etapa de mi vida”, recordó la señora Alicia, quien trabajó durante 35 años en escuelas nortinas, e incluso, fue subdirectora de una.

Según relata el artículo, una de los docentes que trabajó con la mujer, Patricia Morales Véliz, destacó que durante el ejercicio de su profesión siempre destacó por su entrega y compañerismo. “Recuerdo a la señorita Alicia como una excelente maestra, preocupada de sus alumnos, de enseñar y nos acogió de muy buena manera a los jóvenes profesores que llegábamos a trabajar por primera vez”, contó.

Sus ex colegas indicaron que la profesora hizo clases hasta el año 2000, cuando se jubiló. Después de ello vivió una serie de conflictos familiares , que fueron desencadenando otros problemas tanto físicos como emocionales. Actualmente, la señora sufre de un glaucoma terminal en su ojo izquierdo y artrosis en ambas rodillas, lo que le impide desplazarse con normalidad.

Sobre el estado de la ex docente, Patricia agregó: “de verdad lamento tanto lo que ella está viviendo. Nosotros como gremio siempre estamos preocupados de su estado e intentamos ayudarle dentro de nuestras posibilidades”.

Alicia Morales, quien cuenta con una jubilación que asegura no le alcanza para subsistir, contó al diario norteño que ha buscado ayuda en los municipios, sin tener respuesta. Como muchos ex colegas, sueña con recibir los recursos de la deuda histórica del Estado con sus educadores, lo que le permitiría aliviar en algo su precaria condición.