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Un duro revés en opinión público para la reforma educacional reveló la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), dirigido actualmente por el ex ministro de Educación de Sebastián Piñera, Harald Beyer.

A pesar de que Michelle Bachelet logró un 63% de evaluación positiva, apenas un 12% de rechazo y un 50% de respaldo a su gestión, los 1.442 encuestados se mostraron mayoritariamente a favor de que exista lucro en la Educación Particular Subvencionada pese a que el principal mensaje que ha transmitido el ministro del área, Nicolás Eyzaguirre, en estos meses es terminar con el lucro en este tipo de establecimientos.

Peor aún, apenas un 22% de los chilenos aprueba que el dinero que recaude la reforma tributaria se destine a mejorar la educación, mientras que un 56% de los encuestados prefiere que vayan a el área de la salud.

A favor de la “ganancia de los dueños”

Frente a la pregunta “¿Qué le parece que los colegios particulares subvencionados, además de entregar buena educación, generen ganancias?”, el 49% de los encuestados dijo estar a favor siempre y cuando tengan un buen nivel educacional y el 42% se declaró a favor de prohibirlo a todo evento.

Al final del ítem Educación, la encuesta pregunta “¿Me podría indicar qué entiende usted por lucro en la educación?”. Los encuestados reconocen en un 39% que eso corresponde a la “Ganancia de los dueños”, un 29% a una “Ganancia excesiva” y un 24% a una “Ganancia que perjudica la calidad de la educación”.

Además, otro de los puntos principales de la reforma impulsada por el Gobierno, terminar con la segregación escolar, fue apabullado por los encuestados. La encuesta CEP preguntó: “Ud. qué prefiere: ¿Que su hijo/a vaya a una escuela básica, liceo municipal o colegio donde los alumnos tengan un nivel socioeconómico parejo y parecido al suyo o que su hijo/a vaya a una escuela básica, liceo municipal o colegio donde los alumnos tengan niveles socioeconómicos bien distintos?”.

Los encuestados respondieron en un 70% por la primera opción. Es decir, por mantener a sus hijos con compañeros de similar estatus económico. Todo lo contrario de lo que persigue la reforma.

Cabe destacar que el gráfico entregado por el CEP hizo un paralelo con las cifras de esta misma pregunta realizada hace ocho años – realizada entre junio y julio de 2006-, mostrando una baja en la preferencia de llevar a hijos a establecimientos con alumnos de nivel socioeconómico similar de 70% a un 63%.

A la par, muestra un aumento de la opción por mezclar estudiantes de distintos niveles socioeconómicos de un 25% en 2006 a 30% en 2014.

Rechazo a gratuidad universal y apoyo a la selección

La encuesta, realizada entre el 4 de julio y el 1 de agosto de 2014, también consultó sobre la gratuidad en la educación superior, uno de los aspectos que la reforma abordará en este segundo semestre.

Ante la pregunta “¿Cree usted que las universidades debieran ser gratuitas para todos los estudiantes o sólo para los estudiantes de familias con menos recursos”, un 57% de los encuestados opta por que las universidades debieran ser gratuitas sólo para los estudiantes de familias con menos recursos.

Al contrario, un 38% señala que las universidades debieran ser gratuitas para todos sus estudiantes. Finalmente, sólo un 4% de los encuestados dice que las universidades no debieran ser gratuitas.

El estudio mostró además que el 59% de los chilenos elegiría una escuela particular subvencionada para educar a sus hijos, cifra que, pese a ser alta, mostró una caída de 10 puntos respecto de la medición precedente. La preferencia por un colegio municipal, en tanto, aumentó en 9 puntos. Sobre el copago por parte de los apoderados el 52% señaló que es bueno que los padres puedan complementar con fondos de su bolsillo la inversión en enseñanza en sus hijos y un 27% consideró que el copago debería estar prohibido.

Donde Eyzaguirre -que tiene sólo un 36% de valoración positiva, ubicándose fuera del Top Ten de evaluación positiva de personajes políticos- sí ha logrado instalar su mensaje es respecto de la segregación. Frente a la consulta de si un padre elegiría para educar a sus hijos un establecimiento donde existan personas de su misma condición social, un 30% dijo que esto era lo ideal mientras que un 63% optó porque exista integración.

Sobre los colegios católicos, el 55% de las personas consultadas está en contra de “un proceso de admisión que verifique si las familias están comprometidas con el proyecto educativo y los valores del colegio”. En tanto, un 37% sí se declara de acuerdo.

Además, un 51% cree que el proceso de admisión es necesario en establecimientos “de excelencia”, como el Instituto Nacional, mientras que un 39% está en desacuerdo.

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