Nicolás Muñoz Providencia

“La declaración es bastante mala leche”. Nicolás Muñoz, concejal DC de Providencia, entra de inmediato a explicar por qué la denuncia de un grupo de concejales de su comuna de supuesta mala gestión de la alcaldesa Josefa Errázuriz, que señala que su administración le ha hecho perder 370 millones de pesos al municipio, no es así. Y para defender lo que cree ha sido un trabajo apegado a lo prometido a los vecinos en campaña.

Muñoz dice que esto es parte de un intento sistemático de algunos miembros del concejo que quieren llegar a la alcaldía y que, a pesar de que sí existió un error en uno de los procesos de compra de servicio, las cifras con las que acusaron a Errázuriz no son tales.

“Tú puedes querer transmitir que hay mala gestión, que ha sido la estrategia de la derecha todo este tiempo, y puedes tener mejores o peores argumentos, pero lo que no puedes hacer es inventar números para acreditar eso cuando esos números no son reales. Aquí ha habido un esfuerzo sostenido de los concejales de derecha, con Pilar Cruz a la cabeza, de tratar de hacer denuncia y escándalo con cosas que no lo son”, dice.

¿Entonces, de dónde salen los argumentos para esta denuncia?

Mira, hace poco más de un mes, a raíz de un informe de Contraloría que establecía que dentro de un universo de mil millones, se revisaron 200 millones, se dio cuenta de un error de instrumento en el que se ordenaron pagos por memorándum en vez de oficio de dos millones de pesos. Y resulta Pilar Cruz -concejala RN que firmó la declaración contra la gestión de Errázuriz- salió hablando que había 200 millones de los que no sabía bien cómo se habían gastado. Eso da cuenta de gente que derechamente no entiende lo que lee o más bien está buscando hacer escándalo, tratando de buscar cualquier cosa para atacar y con muy poco filtro. Es la segunda vez, en poco tiempo, en que hay un manejo mañoso de los números, y creo que es importante salir a aclarar que en los dos puntos que ellos denuncian las supuestas pérdidas, no son tales.

Vamos por parte. La declaración dice que ambos errores son reconocidos por la alcaldesa en el concejo: uno por servicios de impresión y otro sobre la basura.

Bueno, hay un error que es reconocido, que es el que se refiere al servicio de fotocopiado e impresiones. Ese error, que existió, no tiene el efecto económico que ellos dicen. Lo que consistió es que ante la necesidad de cambiar el contrato, porque se acababa y no se permitían más renovaciones que la ley permite, la gente del departamento a cargo hizo un análisis de que podía ser bueno cambiar el sistema dela compra. Se consideraba que se gastaba mucho y que al haber otro tipo de contrato se podía mejorar esa situación. Se quiso perfeccionar el contrato de Chile Compra, pero se tuvo que parar el procedimiento cuando ya estaba andando y devolverlo atrás. Y como el contrato había terminado, había que cubrir el período de transición. La empresa que tenía el servicio subió el precio de 18 millones (correspondientes al contrato de 2008) a 65 millones. Finalmente se decidió no hacerlo ahí porque era mucha plata y la licitación se adjudicó a otra empresa que lo ofreció por 50. Entonces, los denunciantes dicen que de 18 a 50 millones hay un desorden que implica gastar más dinero, pero no hay ninguna empresa que ofrezca el servicio por menos que eso. De hecho, en la licitación fue la que hizo la mejor oferta. Entonces, si tú quieres comparar algo tienes que hacerlo con los precios de mercado. Lo que quiere decir que en vez de botar plata, la municipalidad está ahorrando plata. Efectivamente hay un error, pero no es como lo presenta la denuncia de los concejales de derecha.

¿Y qué ocurre con el tema de la basura, que es la otra denuncia?

Bueno. Ahí hay un contrato que viene de hace ocho años y que la gente de la comuna no está contenta con él. Ha quedado chico, tuvimos un pequeño escándalo al principio de la nueva administración por un contrato que fue tomado de manera súper sospechosa entre la compañía y la gente que venía de la administración de Labbé y que se comunicó mal a los vecinos. Y valía 85 millones. Ese contrato también se acaba y la municipalidad ya estaba haciendo una licitación para mejorar el servicio con un plazo para traer camiones en seis meses. Pasó que, por mala suerte, una cosa imprevisible, la empresa que construye los camiones no tenían capacidad de venderle a Providencia porque estaban copados los pedidos, algo que hicieron ver las mismas empresas que ofrecían el servicio. Además el servicio había subido a 165 millones. La licitación falló y el contrato no se podía renovar, entonces lo que se hizo fue una licitación corta sumándole más camiones. Ahí se pasó de pagar 85 millones a 120, que es menos que los 165 millones que se ofertaban en la licitación. Pero hay dos cosas que considerar: que el servicio es mejor porque hay más camiones y que el otro contrato tampoco existe, que tenía precios del 2008 y que, por ejemplo, el año pasado llevó a una huelga de los basureros.

¿En ambos contratos era imposible seguir con los precios de 2008?

No se podía. De hecho, con los precios acordados de ahora la municipalidad se ahorra varios millones. En la nueva licitación se agregaron cosas como que se asegurara mejores sueldos para los trabajadores y, si bien aún no se ha publicado, no se prorrogará a la misma que estaba y el precio, que no sólo incluye más camiones sino que un servicio mucho más completo, es superior a los 120 millones pero es el precio mercado, que hoy es bastante más que lo que se pagaba en 2008.

¿O sea, en términos prácticos hay un acusación que no corresponde?

O sea, compara peras con manzanas. Compara un contrato que no podía estar vigente en este período con el mejor contrato que podría estar en este período. Cuando tú comparas bien, la municipalidad está ahorrándose plata.

Estas acusaciones tienen un contexto, que refleja el ánimo confrontacional de ambos sectores políticos y que viene desde la campaña municipal.

A la derecha le dolió mucho haber perdido la elección con nosotros. La propia Pilar Cruz, que era candidata de RN, cuando vio que se le había puesto un candidato del mismo partido mejor que ella, que es el actual concejal Monckeberg, desesperada salió a sacarse fotos y poner carteles con Labbé. O sea, para ella Labbé es un fetiche. No le importaba que estuviera acusado de ser torturador, que participó en la dictadura de manera activa, que no daba cabida a la participación ciudadana en Providencia, que invitaba a celebrar la publicación de un libro a un autor sobre un torturador, ensalsando su figura. Eso no le importaba. Entonces, perder Providencia era tan central, a manos de una persona que representa a los vecinos de la comuna, les dolió mucho y lo único que han trabajado este tiempo es tratar de desacreditar a la Josefa y su administración para volver al gobierno comunal.

Pero las críticas no sólo vienen de la derecha. También está el concejal PPD Rodrigo García Márquez.

Mira, a mí me tocó poco tiempo de estar ejerciendo como concejal darme cuenta que tenía una secretaria de palo blanco en la municipalidad y que el sueldo de esa secretaria, que no trabajaba, ella se lo transfería a la esposa del concejal. Es una cuestión que aparentemente varios sospechaban de los concejales y venía pasando hacía 20 años. Todos los meses este gallo se echaba al bolsillo, por la vía de su señora, 500 lucas que estaban ilegalmente habidas. Y ser concejal es una función que todos nosotros la hacemos, sabiendo que no nos estamos enriqueciendo a costa de la municipalidad. Eso nos ha costado perder el apoyo del concejal García varias veces, no de los más importantes pero de varios, porque se siente hostigado porque lo denuncié por actos al menos sospechosos de corrupción y que después terminó siendo formalizado por fraude al fisco por el ministerio público. Se siente hostigado por el concejal Parada, a quien trató de una forma absolutamente despectiva por su orientación sexual y junto a su mujer la verdad es que demostraron una predisposición a la discriminación realmente incomprensible en estos tiempos

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Ahora, hay una sensación ya instalada en Providencia de mala gestión o de que las cosas ya no se hacen como antes.

Es que ahí hay dos cosas distintas. Que las cosas no se hacen como antes, sin duda. La gente de Providencia votó en amplia medida para que las cosas no se hicieran como antes. Votó para que en el período de cuatro años en el que se eligió a la alcaldesa Errázuriz, las cosas se hicieran con participación ciudadana. Se suponía que el primer año la planificación comunal se hiciera con los vecinos, y eso se hizo con los cabildos barriales, un plan de desarrollo comunal participativo con cuatro o cinco nuevas juntas de vecinos que comenzaron a trabajar en Providencia. Eso es muy importante. Pero eso es lo que la gente de Providencia decidió con el cambio de alcalde.

Pero las comparaciones a la gestión son un hecho.

El tema de la gestión es bien discutible. Si tú vas a comparar un período de 16 años en que nada ha cambiado, y por lo tanto la administración era una continuidad. A modo de ejemplo, el 2008 se reeligieron los ocho concejales de Providencia, no cambió ni uno. Entonces, cuando tú tienes a una persona que es permanente en el tiempo, que además no le pregunta a nadie qué va a hacer y no considera otras opiniones, tú comprenderás que hay cosas que andan más rápido que si tú lo comparas con un año de instalación de un nuevo gobierno comunal que tiene que cambiar varias cosas porque los vecinos quieren esos cambios. Pero el gobierno comunal dura cuatro años. El primero fue exitoso en abrirse a la participación y dentro de los dos años y medio que quedan va a ser exitoso en llevar a cabo los proyectos que quieren los vecinos.

Esto supone una competencia dura para la reelección. Ya se especula con nombres de supuestos contendores como el ex ministro de Cultura, Luciano Cruz Coke, o la ex diputada Mónica Zalaquett.

Mira, como te decía la derecha a toda costa quiere recuperar Providencia. El tema es que si quieren recuperarla, más que tirar nombres y tratar de basurear a la actual administración, deberían tratar de ser aporte. Y hasta ahora la verdad es que no vemos ninguno. Nombres se van a dar varios y nosotros tenemos clarísimo que parte de las críticas que se van a dar al interior del concejo tienen que ver con que la concejala Cruz quiere ser candidata a alcaldesa. Ahora, aparentemente el único apoyo que tiene es ella misma y Marcelo Brunet, porque la derecha cuando puede tira otros nombres a la mesa. Entonces, claro, desgraciadamente va a ir cayendo más y más en la desesperación para que la inflen. Y de los candidatos que se han mencionado, hay algo súper claro: ninguno representa a los vecinos de Providencia. Ninguno tiene la vida que tiene la alcaldesa activa trabajando con los vecinos de la comuna, desde que era dirigente vecinal. Creer que Providencia se gana porque uno pone rostros es despreciar a los vecinos de la comuna. La elección pasada lo demostró. Por supuesto que ayudó mucho que al otro lado hubiera un ex torturador y que la gente ya no lo soportaba, pero ya no se trata de rostros, se trata de trabajo ciudadano.

En ese mismo sentido, la misma alcaldesa ha afirmado que irá a la reelección, que su proyecto era por dos períodos porque también se había empezado a instalar la idea de que no lo haría.

Yo no sé bien de dónde viene eso. Creo que es parte del apuro de la gente de derecha que quiere precipitar y armarse un escenario para volver al gobierno comunal. La alcaldesa efectivamente siempre ha planteado que ella va a estar máximo dos períodos y que le gustaría estar dos períodos. Ahora, nada de eso está escrito en piedra. Mira, estar preocupado hoy día de la reelección sería no estar preocupado de los vecinos hoy día y la verdad es que los vecinos poco y nada les puede importar quién es el alcalde del período siguiente si no somos capaces de mejorar la calidad de vida de la comuna en este período. La alcaldesa está preocupada de eso y no de una relección.

¿Y sin tener a un contendor como Labbé, cuál va a ser ahora el móvil de la elección?

El móvil va a ser defender lo que los vecinos conseguimos. Los vecinos votamos y queremos un gobierno de los vecinos, que tenga la calidad de vida como una de las principales motivaciones. Que sea participativo, democrático, que no tenga miedo a reconocer errores. Que abra la comuna, que vayan pasando cosas como que si hoy el pasto de los parques ha estado más dañado ha sido porque la gente ahora está saliendo a los parques. Usted encuentra ahí actividades y una acogida de parte de la administración. Está siendo el lugar donde los vecinos quieren hacer su vida. Y los vecinos vamos a defender eso. No vamos a prestarnos para que Providencia sea el campo de batalla para que Piñera quiera proclamarse, quiera buscar su segunda oportunidad ya que la primera vez no lo hizo bien.

¿Tú crees que esa es la intención finalmente, ocupar la comuna como plataforma para eso?

Creo que la relevancia pública que va a tener, la cobertura de prensa de la elección, presenta esa oportunidad. Pero tal como en Providencia fue importante que los partidos dieran un paso atrás en la elección pasada, para dejarle el paso a la ciudadanía y a los independientes junto con los políticos, y eso permitió el éxito, lo contrario que es una politización que es una práctica sistemática de la derecha, yo creo que no va a ser bien recibida por los vecinos de Providencia.