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Antes de partir ayer rumbo a Buenos Aires, el senador Iván Moreira llamó desde el aeropuerto a distintos personeros de la UDI y, como el religioso convencido en que se convirtió en el último año, les dijo que estaba preparado para enfrentar “la tempestad”.

La histriónica frase hizo alusión a la compleja situación que enfrenta luego de la declaración voluntaria, que, como publicó The Clinic Online, habría entregado su chofer en la investigación política que sigue la fiscalía de Alta Complejidad Metropolitana Oriente, en el marco del caso “Fraude al FUT”, por recursos que podrían haber sido allegados de forma irregular al financiamiento de campañas.

La arista persigue clarificar si las boletas que fueron emitidas a empresas Penta por personas ligadas laboralmente a algunos candidatos de las elecciones pasadas corresponden efectivamente a trabajos realizados y no a una fórmula para desviar fondos para proselitismo. Esta hebra es la que está siendo explorada y que mantiene en alerta a la UDI porque se podría estar, admiten en el partido, ante una verdadera caja de pandora que podría traer múltiples damnificados.

De hecho, según la información que pudo recabar este medio, otra de las personas citadas a declarar es la secretaria de Jorge Manzano, cientista político de la UDI y cuya función en el partido es precisamente monitorear las campañas como experto electoral de la tienda. La mujer aún no se habría presentado en la fiscalía.

Lo más grave del tema es que, según consignó ayer La Segunda, desde Penta no negaron la existencia de pagos a campañas y sindicaron en el ex director de la firma, Hugo Bravo, el uso de un sistema irregular para entregar esos aportes.

Bravo, investigado como presunto autor de delito tributario por la obtención indebida de devoluciones de impuestos a través de dos sociedades de su propiedad, fue, por años el hombre fuerte del grupo Penta, de propiedad de Carlos Alberto “Choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín. Hoy de esa amistad no queda nada: el Choclo y Lavín lo denunciaron por amenazas y presentarán hoy una querella en su contra. Su rol es clave porque es quien habría revelado la existencia de este tipo de operaciones lo que sumado al material contenido en su computador configura la nueva arista política del caso.

Se comenta que de parte del personal de Moreira, por ejemplo, figuran en correos frases como que hace falta “bencina” para llegar al final de proceso. Habría material similar involucrando a otros rostros políticos.

En cualquier caso, la Fiscalía ya derivó los antecedentes al Servicio de Impuestos Internos y sólo si esta organización determina denunciar el caso será investigado.

EL CUADERNO

Según fuentes del caso, lo que se maneja hasta ahora es que el encargado de repartir los aportes políticos desde Penta, era el ex senador UDI y asesor del holding, Carlos Bombal, quien manejaba una planilla con dos ítemes: “regulares” e “irregulares”. En otras palabras, la entrega de dinero por la Ley de Partidos Políticos y quienes lo hacían presentando boletas o empresas de terceros. Este sería el caso del chofer del senador Moreira, aunque según la información recabada por The Clinic Online, el funcionario no ha mencionado que lo hayan usado para triangular dineros.

Cómo se habrían distribuidos los fondos de Bombal, habría sido resorte de un coronel del partido.

Por lo mismo, la carta de Bravo que fue presentada para sustentar la denuncia, y que le llegó a Bombal el 13 de septiembre, habría tenido asidero, ya que en ella Bravo señala “Carlos, como has ignorado todas mis llamadas y tus amigos CAD (Délano) y CEL (Lavín) no cumplieron ninguna de sus promesas y contratos, es por eso que necesito la plata del edificio y antes entrar en contacto con tus cuñados espero que me llames y te pongas al día. No tengo ébola ni nada que se le parezca pero sí mucha información. Por favor sé caballero como te imaginaba y contéstame”.

Según consignó La Segunda ayer “los montos de facturas y boletas cursadas irregularmente habrían sido incluidos como ‘gastos’, configurándose posiblemente el delito descrito en el artículo 97 N° 4, inciso primero, del Código Tributario, que se refiere a la presentación de declaraciones maliciosamente incompletas o falsas que puedan inducir a la liquidación de un impuesto inferior al que corresponda, o al empleo de otros procedimientos dolosos encaminados a ocultar o desfigurar el verdadero monto de las operaciones realizadas o a burlar el impuesto”.

EL SILENCIO EN LA UDI
En la tienda de calle Suecia ha primado el silencio. El martes, consultado por este medio, Moreira aseguró desconocer completamente cualquier indagación que pudiera involucrarlo y aseveró tajante que era primera vez que escuchaba algo así.

Sin embargo, fuentes del partido aseguran que desde antes de fiestas patrias ya se manejaban antecedentes y se optó por mantener el tema con un bajo perfil, instrucción que ayer entregó directamente el presidente del partido, Ernesto Silva, a los parlamentarios.

La situación para Silva es especialmente complicada porque si bien no figura en la indagatoria, uno de los dueños de Penta -el “Choclo” Délano-, está casado con su tía, por lo tanto, para él este es un asunto de familia. The Clinic Online intentó contactarlo, pero desde el partido se informó que declinaba conversar con este medio. Otras figuras de la colectividad precisaron que están recabando antecedentes y que recién el lunes, tras la reunión de directiva, se pronunciarán sobre el tema.