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El Servicio de Impuestos Internos (SII) entró en las horas claves para presentar una denuncia por delito tributario, en la arista que lleva el fiscal oriente Carlos Gajardo por los presuntos aportes ilegales a campañas políticas del holding Penta, cuyos dueños son Carlos Alberto “Choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín.

El libelo, según se sabe hasta ahora, está listo desde la semana pasada, pero debido a que la indagatoria involucra a la derecha, se ha revisado cada detalle, con el fin de evitar dobles interpretaciones respecto del actuar del organismo fiscalizador.

Esta no es la primera denuncia por delito tributario que presenta organismo en la indagatoria de Gajardo. La primera se trató de una querella en la arista principal de la investigación, conocida como el fraude el FUT, que incluyó a más de 100 personas que recibieron devoluciones ilegales. La segunda estuvo dirigida en contra del ex director de Penta, Hugo Bravo, por la misma conducta criminal.

En tanto, la tercera fue dirigida en contra de Lavín y Délano por la presentación de boletas falsas, ya que estos habrían pagado sueldos a sus esposas sin que éstas realizaran trabajo alguno, provocando un perjuicio fiscal de $ 400 millones. El libelo incluyó también al contador del holding Marcos Castro y a Samuel Irarrázaval, en tanto representantes legales de las sociedades Inversiones Penta III e Inmobiliaria Los Estancieros.

Pues bien, todo indica que el SII ingresaría el cuarto escrito hoy, aludiendo al delito tributario. Lo que no está claro es si la denuncia irá con nombre y apellido o bien se basará en la figura de “contra quienes resulten responsables”. Si bien es un matiz jurídico, esta última fórmula, que según fuentes de Gobierno sería la elegida,  le amplía el espectro a Gajardo, ya que le permitiría indagar, sin muchos problemas, cualquier conducta concordante con delito tributario.

En general, cuando el SII usa el “contra quienes resulten responsables”, la redacción en sus presentaciones permite determinar a qué ilícitos corresponde y eventualmente quiénes están detrás, ya que mencionan empresas o sociedades. De allí que será clave conocer el sentido y alcance de la presentación.

Para el caso de la denuncia contra Lavín y Délano, el SII envió un comunicado incluyendo todos los detalles, misma fórmula usada con Hugo Bravo.

El trío

En tanto, ayer por la tarde declaró Hugo Bravo por tercera vez ante el fiscal Gajardo, en la arista que incluye los aportes de campaña.

Al llegar, el ex director de Penta no tuvo contacto con la prensa, como tampoco sus abogados emitieron comentarios sobre la diligencia.

Bravo, en su segundo testimonio habría revelado la existencia de boletas emitidas por Penta en favor del presidenciable de Fuerza Pública Andrés Velasco, como también al senador UDI, Iván Moreira, quien habría recibido las platas a través de su chofer.

Ha trascendido que otros favorecidos con aportes serían Ena Von Baer, Pablo Zalaquett y Laurence Golborne, aunque ello no significa hasta ahora que existan ilegalidades, ya que se podría estar frente a la figura de aportes reservados.

Básicamente lo que indaga la fiscalía, como también el SII,  es si, además de las boletas del chofer de Moreira y de una secretaria de la UDI, existen documentos de  honorarios  emitidas por personas o sociedades ligadas a los comandos por trabajos que nunca se realizaron, hecho que constituye el ilícito impositivo de falsificación ideológica.

La denuncia que presentaría el organismo tiene altamente preocupada a la UDI, ya que podrían salir al baile políticos de su tienda, como también la fórmula de aporte que realizaba Penta, en especial porque Délano, es su más reconocido financista.

De allí que anteayer, la estrategia comunicacional cambió. Si al principio era mantener un bajo perfil y esperar primero el desarrollo de los hechos, ahora es arremeter en contra de las filtraciones de la investigación.

De allí que el miércoles la directiva se reunió con el fiscal nacional Sabas Chahuán, solicitándole una investigación.

Contexto

El “Pentagate” es una arista del caso FUT. En él, Jorge Valdivia, un ex martillero con vínculos con la CNI -recién fallecido- contó cómo reclutaba clientes para que un funcionario del SII -Iván Álvarez- lograra devoluciones ilegales.

Valdivia reveló que uno de esos clientes era Hugo Bravo, a quien la fiscalía, previa denuncia del SII, incautó su contabilidad y computador, realizando la misma diligencia con Délano y Lavín. Tanto los documentos como los aparatos, están siendo periciados por la policía.