A1

“Mi inspiración para entrar a la política fue la visión política de Jaime Guzmán y en lo económico Miguel Kast”.

Las palabras son de  Pablo Wagner, y retratan el perfil que ha cultivado el ex subsecretario de Minería de Piñera, que esta semana apareció como uno de los nuevos nombres de gremialismo vinculado a la arista política del caso Penta.

La Segunda elaboró un historial político-empresarial del ingeniero comercial, donde se consigna su activa doble militancia en la política y en el mundo de la empresa .

En lo político, el profesional comenzó a militar en el gremialismo cuando estudiaba en la UC.

En su carrera laboral, tras un breve paso por Cristalerías Chile, fue fichado por Penta, donde llegó a convertirse -cita La Segunda– en hombre de confianza de Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín.

Participó en las negociaciones en 1999 que le permitieron al grupo transformarse en controlador del Banco de Chile, que luego se vendió a Luksic en 400 millones de dólares.

Wagner también encabezó la fusión por incorporación en Banmédica.

Cuando ocupó cargos en la directiva de la Juventudes UDI mantuvo una relación cercaba con Jovino Novoa y Pablo Longueira.

Siempre en lo político, agrega La Segunda, de la mano del Choclo Délano se integró a los equipos del comando de la campaña presidencial de Joaquín Lavín en 1999 donde cumplió tareas operativas y de recaudación de fondos, debido a sus vínculos con Penta.

Su último trabajo en el holding fue ejercer la vicepresidencia de Cuprum y se desempeñó en la gerencia general de Banmédica.

Luego salió del grupo en 2009 y se quedó haciendo asesorías, que se habrían terminado cuando tomó el cargo en la subsecretaría de Minería.

La Segunda revela que durante su cargo como subsecretario recibió quejas de sus colaboradores, quienes acusaban mal trato y carácter arrogante.

Finalmente se recuerda que su salida del cargo estuvo marcada sobre todo por el fallido proceso de licitación del litio.