UN-MÚSICO-NUEVO[1]

En Naked Tunes, Jorge González es Leonino. Acá, el seudónimo no aparece como un mero capricho (no habría problema con que lo fuera, pero no lo es, no es un capricho). Se trata más bien de la inscripción de una identidad nueva, la misma que compone un grupo de diez canciones en un idioma que no es el suyo (el inglés). Después de una larga carrera que implica escribir una enorme cantidad de canciones y discos en español, de hacerlo bien, de conocer desde la propia experiencia la manera en que este idioma se acopla a la música, al ritmo, a los instrumentos, al canto, a la electrónica, es un asunto sumamente significativo escribir canciones en otro idioma, más aún hacerlo a una edad madura. Aún si ese idioma fuera una segunda lengua con la que se creció (que no es el caso), la relación con la manera de componer y organizar los sonidos, las frases, las cadencias, cambia (esto me hace pensar en algo a lo que le he dado bastantes vueltas en el último tiempo: en el mundo de la canción, lo que pone las reglas del juego es, por lejos, el idioma con el que se escriben las letras, de ahí todo lo demás).

Con Leonino como nombre y el inglés como idioma, Jorge González se despoja del Jorge González que todos conocen o piensan conocer. Ese Jorge González se cierra con Libro, y da lugar a un músico nuevo, a un letrista distinto, uno con otro sonido, con otra manera de decir, más introspectivo aún, aunque no lo parezca, medio gospel, más espiritual que terrenal, sumamente existencial. Naked Tunes, traducido por algunos como “Melodías desnudas”, por otros como “Tonos desnudos”, y por otros simplemente como “Canciones Desnudas” es, desde su decisión instrumental, justamente eso, un disco sonoramente desnudo, transparente incluso, en el que la guitarra acústica (“Don’t Change Your Mind”, “My Love Set You Free”) y a veces el piano (“My Time Is Gonna Come”) acompañan la voz de Leonino, una que se mueve entre el cantante solitario que declama (“There is a Light”) y otro que se amplifica desde los pequeños coros que se le adhieren como musgo al tronco (“Down By The River”).

El disco se deje escuchar de manera liviana, amena, suelta e increíblemente rápida y nos deja pensando en la libertad de Jorge “Leonino” González para hacer música, para ir por líneas paralelas, para desarmarse y armarse a través de sus discos, para arriesgarse, para exponerse, sin miedos.

Naked Tunes
Leonino (Jorge González)
Hueso Records,2014