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El ex ministro de Educación del gobierno de Sebastián Piñera y actual director del Centro de Estudios Públicos (CEP), Harald Beyer, realizó un análisis a la actualidad política, en especial al gobierno de Bachelet y al papel que deberá jugar la derecha en las próximas elecciones.

Beyer afirmó que “la voz de la calle no es la ciudadanía”, considerando que “lo que tiene Chile es una gran clase media fragmentada, poco ideológica, que se va moviendo en función de sus apreciaciones. También es mucho más educada, más reflexiva. Ha emergido otro paradigma, una clase media fuerte, con ideas propias y que no tiene lealtades mayores”, según reproduce La Segunda.

Luego indicó que “la misma clase media que le dio el triunfo a Piñera, por estrecho margen, se lo dio con claridad a Bachelet, pero también estuvo dispuesta a abandonarla cuando sintió que no estaba interpretando adecuadamente sus visiones”.

“El problema que ha tenido la derecha es que heredó de la dictadura un modelo económico y social relativamente exitoso, y ha girado sobre eso y no ha sido capaz de adaptarlo a las nuevas circunstancias”, indica Beyer cuando se le consulta sobre el letargo que sufre actualmente la derecha, la cual no se ha podido reinventar desde que perdió las últimas elecciones, aunque considera que esto puede cambiar.

Beyer asegura que el gobierno “fracasó” durante el 2014, lo que entrega “una oportunidad al mundo de centroderecha para renovar su proyecto”, pero que esta “no ha ocurrido con la intensidad que debiera”.

“Lo que ha sorprendido este año es que un gobierno que parecía tener respaldo para todas estas reformas ha caído fuertemente en adhesión. Probablemente las grandes ideas tengan respaldo; la forma de llevarlas a la práctica, no el que se esperaba”, afirma el ex ministro, quien añade que “hoy día los grandes países están siendo gobernados en una parte importante por ideas de derecha”.

La crítica que realiza Beyer apunta a que “hay una agenda que la derecha abandonó completamente y que en algún momento fue suya”, la que incluye la seguridad ciudadana.

“Para la derecha fue muy dura la impopularidad del gobierno de Piñera, y esa impopularidad se vinculó a que a lo mejor las ideas del mundo de la derecha en Chile no tenían demasiado arraigo. Hubo una mala lectura y cierta desafección. Entonces, si bien hay que renovar el ideario, tampoco hay evidencia de que hay un rechazo en la población a esas ideas”, sentencia Beyer, quien agrega que la derecha no “está muerta porque la población adhiere mucho más a varias de sus ideas”.

Respecto al Caso Penta, el director del CEP sostiene que que este grupo se saltó “las reglas y eso produce indignación. Pero no es razonable legislar a partir de ese estado de ánimo una mejor regulación del financiamiento de la política. Financiar a los partidos a cambio de nada, produce desconfianza. Y un financiamiento sólo estatal, fosiliza la política”.

“Que donen o no los privados, no es un principio per se; son mecanismos. Lo que uno quiere evitar es la corrupción”, finaliza Beyer.