PENTAGATE-CHOCLO-LAVIN

El fiscal oriente Carlos Gajardo investiga el pago de bonos “enmascarados” a ejecutivos del Grupo Penta, girados a nombre de sus esposas o facturas de sociedades con el fin de rebajar impuestos.

Este fue uno de los puntos en los profundizó ayer Gajardo en el último interrogatorio prestado por el contador del holding, Marcos Castro Sanguinetti, antes que el Ministerio Público informara que lo formalizará por delitos tributarios, soborno a un funcionario público y lavado de activos.

Según supo este diario, Gajardo tiene amarrada esta línea de investigación que involucra a uno de los hombres fuertes del grupo, Horacio Peña, gerente general de Penta Las Américas, que usaba a su sociedad Alpairo, para suavizar su carga impositiva. En esa línea, el fiscal se aprestaría a enviar los datos al Servicio de Impuestos Internos (SII) para que denuncie y así imputarle cargos.

De acuerdo a la carpeta de investigación, el ejecutivo Jorge Molina Ossa de Penta Inmobiliaria, usaba a su esposa Paulina Méndez Ureta que boleteaba poco más de un millón de pesos para así evitar pagar plata al fisco. Asimismo, de acuerdo a un correo que consta en la indagatoria Molina usaba “ventajas” tributarias a través de una caja de compensación, lo que nuevamente le permitía rebajar.

Otro que está en la mira del fiscal es Jorge Leyton, actual gerente de finanzas del holding. Este último usaba las boletas de su esposa Katherine Bywaters Valdivia, para justificar un pago de cerca de 20 millones.

Le sigue José Gandarillas, de Banigualdad, que hacía un “pituto” en Penta Security con la misma práctica a través de su cónyuge Bernarda Haverbeck Puschmann, por unos cinco millones según da cuenta un mail de octubre de 2013.

El gerente de Penta Las Américas, Roberto Frick del Villar, hizo lo mismo con su mujer Arcángela Ramírez, en una operación para rebajar el impuesto por un bono de 42,8 millones, tal como menciona el correo de Leyton a Horacio Peña.

Fernando Soublette, gerente de operaciones de Penta Las Américas, uso a Bernardita Vergara Salas, su esposa, para rebajar en algo el pago de un bono por 20,7 millones. Esta fórmula para “enmascarar” también fue confirmada por el ex director del grupo, Hugo Bravo.

Los casos de los ejecutivos anteriores son similares a las anomalías tributarias cometidas por los dueños del grupo Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín. Estos últimos fueron denunciados por el SII ya que le pagaban una “mesada” a sus esposas por trabajos que no realizaban. Los hombres de negocios serán formalizados el 4 de marzo por delitos impositivos y soborno.

Ayer, en tanto, la Fiscalía Oriente informó que junto a Marcos Castro, imputará cargos al ex director del holding Hugo Bravo por delitos tributarios, lavado de activos y soborno. Este último cometido en la persona del ex funcionario del SII, Iván Álvarez, quien enfrentará cohecho y blanqueo de capitales. Álvarez fue el cerebro del fraude al FUT, caso en el que enfrentará un juicio oral en febrero, por ilícitos similares.

Por último, dio cuenta CNN, la fiscalía interrogó a Fernando Pau, un ejecutivo ligado al área minera, padre del ex subsecretario de Vivienda de la era Piñera, Manuel Pau.

Tal como informó este diario, Manuel Pau a pocos días de retirarse de la cartera en junio de 2013, vendió un estudio al asesor de Penta Carlos Bombal, sobre tasaciones en la zona oriente de Santiago.

El dinero iba destinado a la campaña a diputado del UDI Fernando Hermann por la IV Región, tal como lo reconoció el propio Bombal en su declaración, pagándole $ 4 millones por el documento.

Bombal, según su testimonio, le mostró el estudio Soublette, quien opinó que era “interesante”, pero quedó guardado en el escritorio del primero.

Actualmente Pau hijo estudia en Londres y no es descartable que el fiscal Gajardo lo cite a declarar en calidad de imputado.