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Nicolás Eyzaguirre, ministro de Educación, comentó lo que fue le proceso de preparar y votar el Proyecto de Inclusión Escolar, primera etapa de la reforma educacional, comparando aquel momento con lo que anteriormente tuvo que vivir como ministro de Hacienda del gobierno de Ricardo Lagos.

“Lo que me motiva cada mañana a levantarme es pensar en la cantidad de personas que tenían más talento que yo y que la vida no les dio la cantidad de oportunidades que me dio a mí. Si yo ingresé a esto no fue para ser popular”, aseguró el ministro en entrevista con La Tercera.

Al ver el resultado de la primera parte de la reforma educacional y notar que no es íntegramente el mismo proyecto que ingresó al Congreso, Eyzaguirre asegura que “logra los objetivos que se planteó. Habrá aspectos que algunos podrán criticar, desde que es excesiva hasta que es muy tímida, pero ahora lo que corresponde es comenzar a implementar esto de un modo eficiente, gradual y amable”.

Respecto a la posición que tomó la Democracia Cristiana dentro del debate, indicó que ellos “una tradición ligada a la Iglesia, que en Chile ha tenido una gran importancia en la provisión de educación, así que para ellos el esquema mixto de respeto a distintos proyectos educativos es muy fundamental. Ahí había una tensión natural”, y aunque ellos impusieron una “impronta” se logró tener una “una discusión muy seria”.

Al comparar su trabajo frente al que realizó como ministro de hacienda de Lagos, Eyzaguirre aseguró que aquel fue más fácil que el actual ya que “tenía una dilatada experiencia. Me conocía desde los datos hasta la literatura y las experiencias internacionales al dedillo. Es algo que me fluía muy natural. En estas cosas tenía más lagunas. Por tanto, tenía que hablar con un poquito más de cuidado”.

Uno de los puntos más importantes de la reforma fue convencer a los grupos más lejanos a esta, entre los que se encuentra la Confepa y la Iglesia. Sobre los primeros, Eyzaguirre dijo que “no fue posible construir consenso. Espero que en los años de implementación de la reforma vayamos deponiendo los temores, la incertidumbre y vayamos construyendo mayores consensos cada día”.

Sobre la Iglesia, el ministro afirmó que tuvo “múltiples conversaciones con ellos” y que “hubo equipos de la Iglesia instalados días completos trabajando con mis asesores cada uno de los detalles, entonces no me dejó de sorprender la reacción” después de votada la reforma.

Para Eyzaguirre, las críticas desde los estudiantes se debe a un tema de roles, considerando que dos de las personas que más cuestionaban la política educacional en el pasado, ahora fueron parte de ella en la votación en el Congreso, como fue Camila Vallejo y Giorgio Jackson, sobre quienes sostuvo que “se la jugaron, se comprometieron y apoyaron la reforma prácticamente en su integridad. Hoy ellos, que nos criticaron a nosotros, son criticados por la Confech. Posiblemente, esta Confech, si más adelante se involucra en políticas públicas, va a ser criticada por una nueva generación”.

La Alianza aseguró que, de volver al gobierno, esta reforma sería una de las primeras en caer, pero “debo decir que creo que la historia me da el beneficio de la duda”, recordando que en su pasada labor como ministro de Hacienda debió trabajar en muchos temas en conjunto con la oposición. Si bien reconoce que en este tema no logró aquello, indicó que “espero que en las leyes que sigan, eso sí se vaya logrando. O sea, que en temas de profesores, en temas de educación superior y de nueva educación pública, podamos tener un apoyo mayor”.

“Escuché a una persona de derecha en radio Cooperativa que decía que, en poco tiempo más, el 20% de la matrícula iba a estar en particulares pagados. Eso no va a ocurrir y tampoco va a haber un cierre masivo de colegios. Lo doy firmado”, dijo al ser consultado sobre los “miedos” que genera esta reforma, señalando además que las críticas respecto a los colegios emblemáticos le parecen un “despropósito”, considerando que estos no son más de 40 frente a un universo de 12.000 colegios.

“Este no fue un proyecto de ley para los colegios así llamados emblemáticos, y lo que he señalado es que en el nuevo contexto de la educación pública, donde vamos a cambiar la dependencia de los municipios a lo que llamamos servicios locales, debemos repensar el rol de estos colegios”, sostuvo el ministro.