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“Hay mecanismos de ‘alerta temprana’, hay luces amarillas. Yo creo que no funcionó La Moneda en esos días. O sea, si transcurrieron siete días”.

Las palabras vertidas ayer por Ignacio Walker, las más duras salidas desde las entrañas de la Nueva Mayoría en torno al caso Caval, encendieron las alarmas en Palacio, que ya armó una estrategia para evitar que se produzca una escalada de críticas en torno a cómo se manejó el asunto que involucró al hijo de Bachelet, Sebastián Dávalos.

Según recoge La Tercera, ayer los presidentes de partido del oficialismo se reunieron con el ministro del Interior (s), Mahmud Aleuy, para abordar el tema.

Además, el subrogante de Peñailillo, encabezó una reunión con algunos de los colaboradores de la cartera, entre ellos Robinson Pérez, instancia donde se definió el curso de acción.

En la cita, hubo coincidencia en que había que parar los reproches luego de considerar que desde el Ejecutivo se hizo todo lo que se tenía que hacer; es decir, la salida de Dávalos y la declaración de Bachelet.

La Tercera agrega que los encuentros con Aleuy fueron reforzados por contactos telefónicos del vocero de Gobierno, Alvaro Elizalde, y de Robinson Pérez, con distintos personeros oficialistas.

El discurso fue uno solo: en nada ayudaban las críticas y había que terminar con el fuego amigo.

“Empecé por darle el apoyo a la Presidenta en nombre del Partido Comunista. Hay otros que van a manifestar una decisión distinta, como lo hizo públicamente Ignacio Walker”, dijo Guillermo Tellier, quien agregó que “lo que cabe ahora es apoyar a la Presidenta, porque se vio afectada por este tema (…) El papel de la Nueva Mayoría es mantener la unidad que hemos tenido en el cumplimiento del programa, lo demás es desviarse del camino”.

El líder del PRSD, Ernesto Velasco, se alineó con su par del PC. “Aquí hay una responsabilidad mayor que es sacar adelante el programa de Gobierno, sacar adelante las tareas que el país tiene”.

Después de que Walker esbozara su dura crítica, en conversación con Cooperativa, el vocero Alvaro Elizalde, intentó cerrar la polémica, asegurando que “hay que ser categórico, aquí el Gobierno ha actuado y se han tomado las medidas correspondientes, y las palabras de ayer de la Presidenta han sido claras (…) La postura del Gobierno se ha expresado con total claridad”.