Nemtsov EFE

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó hoy de una “provocación” el asesinato al filo de la medianoche del líder opositor, Borís Nemtsov, que murió al recibir cuatro disparos por la espalda desde un coche cuando paseaba junto a una amiga por un puente en pleno centro de Moscú.

“Todavía es muy pronto para sacar conclusiones acerca de la muerte de Borís Nemtsov, pero ya se puede decir con una seguridad del cien por cien que se trata de una provocación”, dijo Peskov en declaraciones al canal de televisión internacional ruso RT.

El portavoz del Kremlin aclaró que la provocación reside en que “es conocido que Borís Nemtsov estaba en la oposición a la dirección de Rusia y a la línea que seguía”.

“Y en el contexto de las acciones planeadas para estos días por la oposición, con el trasfondo de la situación en general emocional y cargada que tenemos por los acontecimientos en Ucrania, (el asesinato) parece ser una provocación”, subrayó Peskov.

Aseguró, sin embargo, que el veterano opositor, asesinado a la edad de 55 años, “no representaba amenaza” alguna para la dirección de país.

“Con todo el respeto a la memoria de Borís Nemtsov, en el plano político no representaba ninguna amenaza para la actual dirección del país ni para el presidente, Vladímir Putin. Si comparamos la popularidad de Putin (con la del fallecido), Borís Nemtsov era poco más que un ciudadano corriente”, recalcó Peskov.

Nemtsov, viceprimer ministro de dos gabinetes rusos en 1997 y 1998, durante la presidencia de Borís Yeltsin, recibió esta madrugada cuatro disparos mortales en la espalda cuando paseaba por un puente moscovita cercano al Kremlin, acompañado de una joven procedente de Ucrania, confirmó el ministerio de Interior ruso.

Putin no tardó en señalar que el crimen “tiene toda la pinta de un asesinato por encargo, de carácter sumamente provocador” y asumió personalmente el control sobre la investigación, según señaló Peskov instantes después de que se conociera la tragedia.

El asesinato se produjo a menos de dos días de la marcha de protesta antigubernamental que había convocado la oposición extraparlamentaria rusa para mañana, cancelada hoy tras el asesinato de uno de sus convocantes.

Los opositores pretendían reunir al menos a 100.000 personas en Moscú para exigir al Kremlin que ponga fin a su participación en el conflicto armado en Ucrania.