barbara figueroa

El presidente de la Sociedad de Fomento Fabril se apresuró ayer en aclarar que no buscaban eliminar la indemnización por años de servicio como se había publicado este fin de semana.

En los pasillos del ex Congreso y mientras esperaba su turno para exponer en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, Hermann Von Mühlenbrock aclaraba cuál era la propuesta de la Sofofa: “Lo que nosotros estamos analizando es proponer algo concreto, que independientemente que el trabajador se vaya, lo despidan, quiera cambiar de empresa, él reciba y se lleve esta plata”. Así explicaba la idea de cambiar la indemnización por año de servicio que hoy reciben los trabajadores despedidos -cuando el despido no es por incumplimiento del trabajador- por un fondo que el trabajador reciba a todo evento. Sobre qué montos o porcentajes tendría este fondo, Von Mühlenbrock dijo que aún no afinaban esos detalles: “Va a depender de la probabilidad de pago, cuál es la realidad, el costo de las empresas. Y de ahí colocar una parte, obviamente siempre mayor a la empresa y una parte menor al trabajador”.

En a Central Unitaria de Trabajadores la propuesta no cayó bien. Arturo Martínez, secretario general, señaló que la idea “no estar pensando en reducir o cambiar el sistema, yo creo que hay que fortalecer el tema de la indemnización por año de servicio que en ese sentido permite un poco más de estabilidad. Porque los empresarios cuando van a despedir se fijan en cuánto hay que pagar, entonces sacándose las indemnizaciones de encima, van a despedir cuando se les ocurra. Más que plata es un problema de proteger un poco la estabilidad laboral”. Nolberto Díaz, vicepresidente, reafirmó esa idea: “A lo que nosotros aspiramos es que regular la indemnización de un mes por año sin tope como es en todos los países civilizados”.

La Sofofa, sin embargo, expuso en la Comisión que su propuesta apunta a “mejorar la condición de los trabajadores en condición de desempleo”.

Aclararon que no se afectaría a los trabajadores actuales que ya están en el sistema de indemnización por año de servicio, la que tiene un tope de 11 años; sino que afectaría a los trabajadores que ingresaran a una empresa luego de aprobada la medida: “Tiene muchísimas ventajas en relación a la indemnización por años de servicio que existe actualmente, donde según estadísticas de hace cinco años atrás solamente un 6% de los trabajadores obtenían indemnización por años de servicio, porque es condicional. Es solamente en caso de despidos y en ciertas condiciones de despido, pero no es para todo el mundo”, expusieron durante los 45 minutos que les correspondía después de la presentación de la CUT. Añadieron que otra ventaja es que el dinero se retiraría de forma inmediata y no en cuotas como ocurre actualmente: “Lo que estamos hablando es la formación de un fondo individual donde el trabajador por los motivos que sea, a todo evento, lo pueda utilizar cuando así lo requiera. Pensamos que esto además mejora muchísimo la empleabilidad porque elimina el desincentivo del trabajador a cambiarse de trabajo por miedo a perder la indemnización, en este caso da lo mismo que se cambie o no”.

La medida, sin embargo, no convenció a los dirigentes sindicales. Nolberto Díaz, aseveró que este tema no tiene cabida en la discusión laboral: “Yo a la Sofofa no le creo ni lo que reza”, adujo.

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, agregó que el “espíritu” de la Reforma Laboral “tiene que ver con el fortalecimiento sindical y la negociación colectiva”, y que, por lo tanto, aquellas propuestas que no apuntan hacia eso “no son materias que deban ser abordadas en este minuto y por cierto que tampoco son materias que se puedan abordar cerrado el debate de Reforma Laboral. Nosotros en esa línea vamos a ser muy categóricos en señalar que no estamos de acuerdo con que aquí se aborde ni el fin de la indemnización de los años de servicio ni mucho menos otras materias, puesto que lo que hemos señalado como contraparte, que aquí lo que se requiere es más bien avanzar en el espíritu de lo que esta iniciativa busca que es equiparar la cancha”. Agregó además que no se pronunciaría sobre estas materias “porque es muy fácil después de eso desvirtuar la esencia del proyecto, que es pronunciarnos sobre si estamos o no estamos dispuestos a superar la desgargolad profunda y horrorosa de nuestro país por la vía de mejores condiciones laborales”.

Parte de los argumentos de la Sofofa para plantear una modificación del sistema, es la poca cantidad de trabajadores, que, según sus datos, acceden a la indemnización y que muchas veces depende de la situación de la empresa que se pague o no y de qué forma.

Martínez, sin embargo, cuestionó los dichos de la Sofofa: “¿Y si es poca la gente, para qué se preocupan? Yo no estoy disponible para una discusión en ese sentido porque no es un problema de plata, sino que es un problema de estabilidad laboral. Las empresas grandes despiden cuando se les ocurre, pero la pequeña y la mediana empresa se fija en cuánto tiene que pagar y por eso a veces no abusa despidiendo”.

Frente a la idea de que esto permitiría a los trabajadores tener mayor flexibilidad para cambiarse de trabajo, Martínez agregó: “Yo creo que el 90% de los términos de contrato de trabajo son por despido de necesidades de la empresa, que es el Artículo 161. Entonces los trabajadores no se retiran de las empresas, son muy pocos los que se retiran. Yo no estoy por legislar para una minoría”.

En esa misma línea se manifestó el diputado independiente de Izquierda Autónoma e integrante de la Comisión, Gabriel Boric, quien recordó que “la indemnización por años de servicio se redujo sustantivamente con una reforma que se hizo hace algunos años donde se fijó un límite de 11 años por indemnización y a mí lo que me preocupa más que reducirla, que me parece un beneficio justo para los trabajadores, creo que lo preocupante es el poco porcentaje que lo ocupa”. Agregó que se le pedirá un estudio a la Biblioteca de la Cámara para corroborar los datos de la Sofofa ya que si son efectivos, a su parecer “hay un problema respecto al resto de los trabajadores que seguramente no trabaja formalmente. Y que se asuma como un costo de la relación laboral, siendo que es un beneficio de los trabajadores, devela un poco de dónde viene la propuesta”.

Al interior de la Comisión, sin embargo, no todos los diputados concordaron con Boric. Si bien su presidente, Tucapel Jiménez dejó claro que el tema “no está contemplado en la Reforma Laboral”, agregó que “todos los temas se pueden poner en la mesa. Por supuesto que lo vamos a escuchar, pero yo creo que lo más importante es mejorar las condiciones, el trato y los sueldos de los trabajadores hoy día”.

Por otra parte, tanto el diputado PS Osvaldo Andrade como Felipe De Mussy, de la UDI, se mostraron a favor de discutir el tema y buscar una fórmula. De Mussy recordó que en la propuesta que su partido entregó a la Ministra de Trabajo a fines del año pasado, había una medida similar que funcionaba como un seguro a todo evento y que correspondiera a un sueldo por año de servicio, aunque con un tope de cinco años. En su propuesta, sin embargo, planteaban que los trabajadores pudieran elegir entre los dos sistemas: “Personalmente soy de la idea que primero, sea optativo, porque ahí le quitas la discusión política de que uno es mejor que el otro, que cada uno pueda elegir libremente, y a lo mejor no frente al empleador, sino frente a la Inspección del Trabajo. Y si damos a elegir que entre 0 y 5 años te llevas tu indemnización a todo evento, es muy probable que los trabajadores tomen esa opción”.

El diputado Andrade, que además fue ex ministro del Trabajo en el primer gobierno de Michelle Bachelet, también apuntó a la poca utilización que se hace de las indemnizaciones en el sistema actual: “El promedio de los empleos en Chile es del orden de los tres años y en consecuencia la generación de la indemnización como un derecho de los trabajadores que sólo opera ante un despido por una causal que no le es imputable, es un derecho bastante relativo”. Por eso señaló estar “de acuerdo en hacer esta discusión. Y propongo un mecanismo similar al de las trabajadoras de casa particular. Que la indemnización sea a todo evento y punto. Y con una cantidad que acordemos. A las trabajadoras de casa particular se les consigna mes a mes un porcentaje de su remuneración que va a un fondo de indemnización que se hace efectivo cuando se termina el contrato, prescindiendo del fundamento de ese término de contrato”.