Hermann von Mühlenbrock A1

“Hay empresarios connotados que se han equivocado, la justicia está funcionando y tendrán que ser sancionados. Pero de ahí a extrapolar y ofender a un millón 100 mil empresarios que hacen las cosas bien, que trabajan 20 horas diarias, que arriesgan dinero y lo hacen siempre honestamente, no me parece que sea justo”.

Con esas palabras, el presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock, hizo una férrea apología de la actividad empresarial, afectada durante los últimos meses por los casos Penta, su arista SQM y Caval.

El líder gremial aseguró que “los empresarios no son un partido político, ni un club ni una secta. Son un millón de personas que cada uno toma sus decisiones individuales por producir, por entregar buenos productos, por colaborar con su personal y por hacer de Chile un país cada vez mejor”.

“Entonces, no me parece que se estigmatice por casos puntuales al empresariado chileno”, manifestó.

De todos, Von Mühlenbrock dijo que “ha llegado el momento de tomar conciencia de lo extraordinariamente peligroso que es que los chilenos no creamos en el aporte y honestidad de nuestros empresarios”.

“Debemos hacernos cargo todos y cada uno de nosotros de revisar nuestras formas de operar, de mirar menos la paja en el ojo ajeno sino que mirar nuestras propias faltas”, agregó.