La presidenta de la Republica emite declaraciones luego del Comité de Seguridad de Emergencia

El encuentro político-empresarial organizado por Icare que se celebró este martes, estuvo marcado por los casos que han sacudido la relación entre la política y los negocios en el último tiempo.

El presidente de Icare, Guillermo Tagle, criticó duramente al inaugurar el seminario ¿Cómo viene el 2015? la transmisión televisiva de las audiencias del caso Penta, pues a su juicio transforman el asunto en una especie de reality show.

Según consignó Emol, Tagle señaló que transmitir por televisión el trabajo judicial complejiza el escenario.

Por otro lado, el ingeniero comercial, que este año termina su periodo al mando de Icare, dijo que el caso Penta “llevan al mundo a cuestionarse. Se pone en duda la legitimidad”.

Asimismo, hizo un llamado a tomar un liderazgo que permita cambiar de donde estamos pues hay “una sociedad herida que ha empezado a perder sus valores”.

De todos modos, Tagle dijo que Chile sigue siendo una sociedad menos corrupta que otras, razón por la cual es necesario recuperar la confianza para no perder terreno en materia de inversiones.

Hace unos seis meses atrás, cuando el caso Penta comenzaba a vislumbrarse y aún no se tenía certeza de toda su magnitud, Tagle había a La Segunda que “así como están las cosas, es difícil que un privado vuelve a darle $1 a un político, eso no volverá a ocurrir”.

En esa oportunidad dijo además que tanto Carlos Alberto Délano como Carlos Eugenio Lavín, hoy en la cárcel por el caso Penta, “han sido empresarios muy destacados que han hecho un tremendo aporte a la comunidad, y que lo han hecho tan abiertamente, que no ha sorprendido a nadie en el mundo empresarial cuando se dice que hacían aportes al mundo político, porque ha sido público su compromiso”.

“Chile nos es un país corrupto”

Por su parte el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, se refirió a los casos que marcaron el encuentro y aseguró que aunque el dinero y la política se ha mezclado peligrosamente, Chile no puede ser considerado un país corrupto.

“Los negocios y la política se han mezclado peligrosamente, poniendo en riesgo la confianza de la ciudadanía en una parte esencial del funcionamiento de la sociedad”, advirtió Peñailillo en su exposición, agregando que “no se trata de una situación generalizada”, pues “Chile no es un país corrupto”, según informó Cooperativa.

Para el secretario de Estado los casos Penta y Caval han generado la “necesidad” de avanzar en “regulaciones (…) para abordar los conflictos de interés, la corrupción y los comportamientos antiéticos”, señaló.

En ese sentido apuntó a la tarea que la presidenta le encomendó al Consejo Asesor Presidencial anticorrupción. “Estamos empeñados en profundizar las normativas y avanzar a una legislación de hierro que separe decididamente los negocios de la política”, agregó el jefe de gabinete.

“Necesitamos una mejor política y una mejor economía, y para eso debemos avanzar en soluciones institucionales que permitan recuperar el capital social de confianza que ha sido lesionado: confianza en el rol del Estado, en el papel de la política y, por cierto, confianza en el empresariado. Por eso hoy quiero hacerles una invitación: invitarlos a construir juntos un nuevo estándar ético para la acción público-privada”, reflexionó.