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El jueves 12 de marzo, el sacerdote jesuita Jorge Costadoat se enteró de que su misión canónica –que le permite ser académico en la Facultad de Teología de la Universidad Católica- no sería renovada. La decisión fue tomada por el cardenal y arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, quien en su rol de Gran Canciller de la casa de estudios, le comunicó que existía una tensión entre su libertad académica y la libertad de la Facultad para permitirle que pueda continuar enseñando.

Diversas personalidades de la comunidad estudiantil se pronunciaron al respecto y manifestaron su apoyo al sacerdote Costadoat. Durante la jornada del pasado miércoles, 60 académicos de distintas facultades firmaron una carta en la que expresaron su rechazo frente a la medida tomada por Ezzati y calificaron de “demasiado grave” el caso.

En esa línea, precisaron que “¿es acaso deseable que en una Facultad de Teología sus académicos y estudiantes deban plegarse uniformemente a una cierta línea oficial respecto de la comprensión de los valores evangélicos? ¿No puede ser considerada la diversidad misma un valor evangélico?”.

Añadieron que con esta situación se está pasando a llevar la libertar de cátedra de los académicos. “Es esta autonomía la que le permite presentar su posición con cuidado y respeto, sin ánimo de imponerla a sus estudiantes por el solo peso de su autoridad. Afectada se ve también la condición de los estudiantes mismos, pues la desvinculación de Costadoat viene a significar que ellos son considerados, en la práctica, como niños incapaces de discernir de acuerdo a su propia libertad y responsabilidad”.

Al final de la misiva, afirmaron que como académicos se sienten “dolidos” y solicitaron que la medida sea revocada.

Por otro lado, el mismo Costadoat, a través de una declaración en su página web, enfatizó que “nunca los alumnos se habían quejado por haber ejercido mi libertad para enseñar. La evaluación que ellos han efectuado después de los cursos, que se me ha comunicado oficialmente, ha sido en veinte años de docencia consistentemente positiva. Muchos son los estudiantes que se han mostrado agradecidos de la forma como he enseñado”.

Comunidad estudiantil

Carolina Buneder, Coordinadora General de Nueva Acción Universitaria (NAU), en conversación con The Clinic Online, se refirió al tema y sostuvo que “hay mucha incertidumbre, porque no se tiene claridad de cómo fueron cien por ciento lo hechos, uno tiene la versión que puede dar el mismo Padre, que es la misma que expresa en su declaración (…) pero lo que sí se ve claramente es que se pasó a llevar a la libertad de cátedra de la Universidad, y eso es por lo que nosotros queremos abogar”.

Agregó además, que el Consejo de Federación, sesionará este viernes para tomar una medida al respecto.

Por otro lado, Alberto Millán, ex candidato presidencial de la Feuc y militante de NAU, también dio a conocer su rechazo frente a la decisión de Ezzati y afirmó que “lo que vemos es un hecho reprochable por tres motivos: en primer lugar porque hay una vulneración a la libertad de cátedra, que es un principio universitario que para nosotros es fundamental. En segundo lugar, porque esto demuestra cómo una autoridad unipersonal, como es el caso del Gran Canciller, puede pasar a llevar decisiones de espacios colegiados, como por ejemplo, el Consejo de Facultad de Teología, que son espacios que cuentan con mucha más representatividad, que lo que pueda dictar una persona. Y el tercer motivo, es que la Universidad Católica se enfrenta a un contexto en que va a venir una reforma a la educación superior, y esta reforma va a cuestionar a la universidad. Habrá un debate en torno al rol público que tiene. Cuando Ezzati realiza estas vulneraciones a la libertad de cátedra, no hace más que aumentar los prejuicios, justificados o injustificados, que existen en la opinión publica respecto a la universidad”.